Contenido externo

El siguiente contenido proviene de socios externos. No podemos garantizar al usuario el acceso a todos los contenidos.

Un policía hace guardia mientras algunos trabajadores municipales limpian frente al hotel Radisson Blu en Bamako, el 22 de noviembre de 2015, dos días después del mortal ataque

(afp_tickers)

Expertos franceses y de la ONU colaboran en la investigación del mortífero ataque contra un hotel de Bamako y la búsqueda de cómplices de los atacantes, informó la justicia de Malí, donde este lunes comenzó un duelo nacional de tres días decretado por el gobierno.

Tres países vecinos, Senegal, Mauritania y Guinea, se asociaron al duelo en memoria de las 19 víctimas del ataque reivindicado por dos grupos yihadistas diferentes.

"La investigación avanza" para "encontrar rápidamente a los autores y llevarlos ante la justicia", declaró este lunes Bubacar Sidiki Samaké, fiscal antiterrorista a cargo de la investigación. "Lo que es evidente es que se beneficiaron de complicidades para llegar al hotel" Radisson Blu "y tuvieron cómplices para cometer" el ataque, declaró.

La investigación se orienta hacia "varias pistas" sin que existan certezas sobre la nacionalidad de los autores del ataque del pasado viernes, reivindicado sucesivamente por dos grupos yihadistas diferentes.

En la sala de recepción del hotel los investigadores encontraron una maleta de mano con granadas abandonada por los atacantes, dijo el fiscal. La Minusma (misión de la ONU en Malí) participa en la investigación mientras que especialistas franceses llegados a Bamako ayudan en la identificación de los cuerpos, agregó el fiscal.

El Radisson Blu fue atacado por hombres armados que tomaron como rehenes a unas 170 personas entre clientes y empleados. Las fuerzas de seguridad de Malí, apoyadas por fuerzas especiales francesas, estadounidenses y efectivos de la Minusma, lograron liberar a los rehenes.

El ataque dejó un balance de 21 muertos: 18 clientes, de los cuales 14 extranjeros, un gendarme malí y los dos atacantes, según el gobierno. En cambio, la Minusma contabilizó 22 muertos, entre los cuales dos yihadistas.

El ataque fue reivindicado por el grupo yihadista del argelino Mojtar Belmojtar, Al Murabitun, "con la participación de Al Qaida en el Magreb Islámico (AQMI)". Al Murabitun afirmó que la acción fue llevada a cabo por dos atacantes, dando a entender que eran oriundos de Malí. La reivindicación en árabe, difundida por el canal de televisión Al Jazeera, los identificó como Abdelhakim al Ansari y Moez al Ansari. El calificativo "Al Ansari" designa en la terminología yihadista a los combatientes autóctonos.

Otro grupo yihadista, el Frente de Liberación de Macina (FLM), implantado en el centro del país, reivindicó también el atentado en un mensaje enviado a la AFP. "El Frente de Liberación de Macina reivindica el ataque contra el Radisson en Bamako con la colaboración de Ansar Dine", un grupo yihadista del nordeste del país. El texto está firmado por Ali Hamma, el portavoz del FLM, un grupo aparecido a principios de este año y dirigido por el predicador radical Amadu Kufa.

El FLM indicó que el ataque fue perpetrado por un comando de cinco hombres, de los cuales dos murieron y tres salieron con vida. Estas tres personas sospechosas de estar implicadas en el atentado están siendo buscadas "activamente", según fuentes de seguridad malíes.

El fiscal Samaké informó de que se llevaron a cabo varios registros en Bamako, pero se negó a hablar de eventuales detenciones. "En los próximos días habrá novedades", afirmó Samaké, que pidió prudencia con respecto a las reivindicaciones, diciendo que por el momento no podía descartarse ninguna.

AFP