Manifestantes favorables al clérigo Moqtada al-Sadr lograron vencer la resistencia de las fuerzas iraquíes de seguridad e ingresaron brevemente en las oficinas del primer ministro, Haider al Abadi, este viernes en la supervigilada Zona Verde, invadida dos veces en tres semanas.

Al principio encontraron fuerte resistencia de las fuerzas que vigilan la oficina del ministro, pero algunos lograron entrar, indicó un fotógrafo de AFP que se encuentra en el lugar.

Los seguidores de Sadr han protestado durante varias semanas y piden reformas, un nuevo gobierno y terminar con la corrupción.

Varias personas resultaron heridas y otras fueron golpeadas fuera de los muros de la Zona Verde, donde las fuerzas del orden lanzaron gases lacrimógenos contra los manifestantes para impedirles el ingreso y mantenerlos a distancia.

Las fuerzas de seguridad también dispararon balas reales, pero todavía no se sabe cuántos heridos hubo ni qué tipo de heridas sufrieron.

"Vinimos para protestar pacíficamente pero los cobardes nos dispararon", dijo uno de los mnaifestantes, que tenía en sus manos casquillos de balas.

Los manifestantes se reunieron en la plaza Tahrir, en el centro de Bagdad y luego quitaron las alambradas en uno de los puentes sobre el Tigris y se dirigieron a la Zona Verde.

Las autoridades declararon el toque de queda hasta nueva orden.

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