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Sindicalistas y miembros de organizaciones sociales y de izquierda se manifiestan contra el Gobierno del presidente argentino, Mauricio Macri, el 22 de diciembre de 2015 en Buenos Aires

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Miles de manifestantes de izquierda y gremialistas marcharon el martes en Argentina hasta la Casa de Gobierno, en reclamo de un bono salarial de emergencia que compense la caída de poder adquisitivo por la devaluación de un 30% y una escalada inflacionaria.

"El reclamo es por un bono de fin de año de unos 5.000 pesos (370 dólares) por los aumentos de precios de alimentos. El salario ha caído brutalmente", afirmó uno de los líderes, Marcelo Ramal, al canal C5N, en la Plaza de Mayo, frente a la Casa Rosada.

El presidente Mauricio Macri, quien asumió hace 12 días, liberó el jueves pasado el mercado de cambios, pero las empresas se habían adelantado a la depreciación del peso con alzas de hasta 50% en el precio de la carne.

El costo de vida calculado por la consultora Elypsis, cercana al gobierno, registrará un aumento de casi 18% entre noviembre de este año y enero de 2016.

El instituto de estadísticas INDEC, cuestionado por presunta manipulación de cifras durante el anterior gobierno de la expresidenta Cristina Kirchner (2007-2015), dijo que no estaba aún en condiciones de dar un índice inflacionario.

Desde 2011 regían restricciones a la compra de divisas, aunque luego se autorizaron ventas a pequeños ahorristas que pudieran justificar sus ingresos. Los mercados bautizaron "cepo" a las limitaciones que ahora dejaron de regir.

"No habrá bono de fin de año", había anticipado el ministro de Trabajo, Jorge Triaca. El gobierno intentó esta semana paliar la dura situación de desocupados y beneficiarios de subsidios a la pobreza al otorgarles un bono de 400 pesos.

Los tres sectores en que está dividida la central obrera mayoritaria CGT (peronista) postergó las protestas, a la espera de una convocatoria del gobierno a establecer un diálogo.

"Espero que ahora no le pongan un 'cepo' a las paritarias", dijo uno de los líderes de la CGT, Hugo Moyano, al referirse a las negociaciones de salarios entre sindicatos y empresas en vigor durante los gobiernos kirchneristas (peronistas de centroizquierda) desde 2003.

Los manifestantes fueron convocados por los partidos Obrero y Socialista de los Trabajadores. Asistieron delegados y activistas de empresas ferroviarias, escuelas privadas, estatales, choferes de autobuses y del Metro, entre otros.

El mitin repudió la represión policial del martes a un reclamo de obreros de una firma avícola que cortaban parte de la autopista que une la ciudad con el aeropuerto internacional de Ezeiza (al sur).

Policías militarizados desalojaban el piquete de los trabajadores cuando se inició una refriega que finalizó con obreros heridos con balas de goma y gases lacrimógenos.

AFP