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La candidata a la presidencia francesa y líder del FN, Marine Le Pen, habla durante un acto de campaña en Ennemain, Francia, el 4 de mayo de 2017

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"Mujer y madre". La candidata de extrema derecha en las elecciones presidenciales francesas, Marine Le Pen, apuesta por el voto de las mujeres en la campaña electoral, pero no convence a las feministas.

A través de entrevistas con revistas femeninas y mensajes intimistas, esta mujer de 48 años que disputa la segunda vuelta el domingo frente al centrista Emmanuel Macron hace lo posible por conquistar a las francesas, que representan más del 52% del electorado.

"Soy mujer (...), soy madre, soy francesa", proclama la 'candidata del pueblo'.

Rubia y sonriente en imágenes que la muestran hojeando un álbum de fotografías familiares, recuerda que también es abogada. Y agrega comentarios sobre sus temas predilectos: "inseguridad", "sufrimiento" y "opciones de civilización".

Con la misma sonrisa, aparece en un folleto destinado a "darse a conocer mejor". En él proclama: "Quiero defender a las mujeres francesas". Se presenta como "una mujer con corazón", una política "en un mundo de hombres" y habla de sus hijos y sus hermanas.

Hace unos años, criticaba los abortos realizados "por comodidad" y preconizaba suprimir su reembolso por el seguro médico, pero hoy ya no menciona el tema.

Durante mucho tiempo, votar al Frente Nacional (FN) era cosa de hombres, pero eso ha cambiado. Según una encuesta de Ipsos realizada en vísperas de la primera vuelta, el 24% de los franceses y el 20% de las francesas manifestaron su intención de votar por Le Pen.

Una diferencia de cuatro puntos que también existe en el electorado del líder de la izquierda, Jean-Luc Mélenchon, (21%-17%), pero no en otros partidos.

Para la especialista en el FN Virginie Martin, Marine Le Pen -una mujer moderna que vive en pareja con uno de los vicepresidentes del partido, divorciada dos veces, madre de tres hijos y rodeada de consejeros políticos homosexuales- "permitió que el que las mujeres votaran por el FN dejara de ser un tabú".

Su estilo contrasta con el de su padre, Jean-Marie Le Pen, cuya "imagen patriarcal" atraía a electores masculinos, muchos de ellos jóvenes "a la búsqueda de un líder viril".

- El fin de un tabú -

Sin embargo, este partido "sigue siendo antirrepublicano y antifeminista. ¡No, Marine Le Pen no es la candidata de las mujeres!", protesta una de las asociaciones hostiles a su candidatura, junto al Colectivo nacional de derechos de la mujer, a Planificación Familiar o a Femen.

El programa de la jefa de la extrema derecha francesa incluye una propuesta que promete "defender los derechos de la mujer". Preconiza "luchar contra el islamismo que hace retroceder las libertades fundamentales" y "un plan nacional para la paridad salarial, luchar contra la precariedad profesional y social".

Rebecca Amsellem, fundadora de Gloriosas, una publicación feminista, denuncia un "pretexto" para "expresar ideas xenófobas" como hizo Marine Le Pen "después de Colonia", la ciudad de Alemania en la que cientos de mujeres fueron agredidas por inmigrantes musulmanes el 31 de diciembre de 2015.

"No nos engañemos, Marine Le Pen no es una militante de los derechos de la mujer. Representa incluso un peligro cuando en el Parlamento su partido vota contra proyectos de ley como el de la ley de igualdad profesional", dice la responsable de las Gloriosas, que junto al movimiento Women's March Global lanzó la campaña '#VotoContraElOdio'.

Eurodiputada desde 2004, Marine Le Pen solo votó a favor de tres leyes de la UE de un total de 59 sobre derechos de las mujeres. Votó en contra de otras 17 y se abstuvo 7 veces, ausentándose en 32 ocasiones, según una investigación del canal de televisión estatal France2.

Asegura, sin embargo, que se ha apartado de una línea más "tradicionalista", más católica, que permanece "en una nebulosa detrás de ella", observa Virginie Martin.

Según la investigadora, si Marine Le Pen obtiene un resultado decepcionante el domingo, "va a reaparecer el ala más dura, más tradicionalista". "Quieren recuperar el partido, con una jefa que se llamará Marion Maréchal Le Pen", su sobrina. La diputada más joven del Parlamento francés se opone abiertamente al matrimonio entre personas del mismo sexo y al aborto, entre otros asuntos.

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AFP