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Marine Le Pen da la mano a Michel Aoun antes de la reunión que mantuvieron en el palacio presidencial de Baabda, este lunes 20 de febrero en Beirut

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El presidente de Líbano, Michel Aoun, se convirtió el lunes en el primer jefe de Estado extranjero en recibir a la candidata de extrema derecha a la presidencia de Francia, Marine Le Pen, que intenta ganar credibilidad en la comunidad internacional.

"Hemos tratado la larga y fructuosa amistad entre nuestros países", declaró la dirigente del Frente Nacional tras una reunión de 30 minutos en el palacio presidencial de Beirut.

Líbano es el único país de Oriente Medio dirigido tradicionalmente por un presidente cristiano, pero los poderes del jefe de Estado libanés fueron reducidos al término de la guerra civil (1975-1990). El presidente Aoun tiene el apoyo del movimiento musulmán chií Hezbolá.

Desde que comenzó a dirigir el Frente Nacional, en 2011, Le Pen se ha reunido con muy pocos dirigentes en el ejercicio del cargo, con la excepción, en 2015, del primer ministro egipcio de entonces, Ibrahim Mahlab, y, en enero, del ministro de Exteriores polaco, Witod Waszczykowski. Este último consideró "nocivo" el proyecto de reforma de la Unión Europea del Frente Nacional.

La canciller alemana, Angela Merkel, descartó reunirse con Le Pen, mientras que el presidente del Gobierno español, Mariano Rajoy, se mostró preocupado por la "catástrofe" que podría significar la elección de la candidata ultraderechista.

En Beirut, Le Pen afirmó haber conversado sobre la crisis de los refugiados sirios con el presidente Aoun.

Líbano, de cuatro millones de habitantes, acoge a alrededor de un millón de refugiados sirios y tiene que hacer frente a las graves consecuencias de la guerra de su país vecino, causada por la sangrienta represión de unas manifestaciones pacíficas contra el presidente Bashar Al Asad en 2011.

El partido de Le Pen pretende acabar con la inmigración en Francia y defiende una reducción drástica del número de refugiados admitidos en el país. La víspera, Le Pen consideró que la comunidad internacional debería hacer más esfuerzos para mantener a los refugiados en los campamentos de Líbano.

AFP