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Parlamentarios marroquíes votan el primer borrador sobre la vuelta del reino a la Unión Africana (UA), el 18 de enero de 2017, en Rabat

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La Unión Africana (UA) celebra el lunes una cumbre marcada por el retorno de Marruecos, que hace 33 años abandonó la organización en protesta por la admisión de la República Árabe Saharaui Democrática (RASD), proclamada por el Frente Polisario en el Sáhara Occidental, un territorio que considera como propio.

En los últimos meses, el rey Mohamed VI de Marruecos ha realizado varias giras diplomáticas en el continente para proclamar su compromiso ante sus "hermanos" africanos.

En ellas, ha habido promesas de megacontratos, de obrar "por la paz y la seguridad" y de una "nueva cooperacón sur-sur", y Rabat ha tratado de convencer a los demás países del continente de la vocación subsahariana del país y la necesidad de "recuperar su lugar en el seno de la familia institucional continental".

Marruecos dejó la UA en 1984 en protesta por la admisión en la organización de la RASD, que el Frente Polisario proclamó en un territorio que Rabat considera suyo.

No obstante, el retorno de Marruecos sigue siendo un tema controvertido en el seno de la UA: Argelia y Sudáfrica, dos miembros influyentes de la organización, se oponen o son reticentes a este regreso. En efecto, ambos países apoyan desde hace tiempo la lucha del Frente Polisario, que reclama la independencia del Sáhara Occidental.

Según el analista político Gilles Yabi, instalado en Senegal, "el tema ahora es saber si Marruecos va a ser reintegrado y, al mismo tiempo, si no se va a excluir al Sáhara Occidental de la UA. Sobre este punto hay divisiones muy claras en el seno de la UA".

- "Confiado y sereno" -

La relación de fuerzas en el Sáhara -donde desde hace años impera el statu quo- beneficia más bien a Marruecos. Enfrente, el Polisario parece fragilizado tras la muerte de su jefe histórico, Mohamed Abdelaziz, en mayo de 2016.

Marruecos no pone hoy como condición la expulsión de la RASD de la organización continental, pero asegura contar con el apoyo de unos 40 países (de los 54) de la UA, asegura respetar totalmente el procedimiento de adhesión y se declara "confiado y sereno", según su ministro de Exteriores, Salahedinne Mekouar.

La aportación financiera prometida por Marruecos -sexta potencia económica del continente- debe ayudar a contribuir a su retorno a la organización, siempre necesitada de dinero fresco.

- Excluir al Polisario -

Sin embargo, según la prensa marroquí, "no hay la menor duda" de que "el objetivo a medio, incluso a corto plazo, es obtener la exclusión del Polisario". Según esta fuente, los saharauis pueden verse tentados de provocar incidentes armados y perturbar el escenario imaginado por Rabat.

Por otro lado, la cumbre de la UA tratará las numerosas crisis que afectan al continente, como el caos en Libia, los grupos yihadistas en Malí, Somalia y Nigeria, o las tensiones políticas en la República Democrática del Congo.

Finalmente, aunque el tema no esté oficialmente en la agenda de la cumbre, la llegada de Donald Trump a la Casa Blanca será el centro de las conversaciones, según los observadores. Su promesa de defender "Estados Unidos primero" suscita temores sobre su relación futura con África.

Estados Unidos es uno de los principales contribuyentes en la lucha contra los islamistas radicales somalíes shebab, y la misión de la Unión Africana en Somalia ya padece una disminución de financiación por parte de la Unión Europea.

AFP