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Una aeronave Lockheed Martin F-35 realiza un espectáculo aéreo el 16 de junio de 2017, antes de la apertura oficial del Salón Aeronáutico de Le Bourget, cerca de París, el lunes

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El 52º Salón Aeronáutico de Le Bourget, cerca de París, abre el lunes sus puertas bajo fuertes medidas de seguridad, en un contexto de ralentización de los pedidos y de transformación digital de las herramientas de producción.

El mayor salón aeronáutico del mundo, que será inaugurado por el nuevo presidente de Francia, Emmanuel Macron, espera recibir a unos 350.000 visitantes del 19 al 25 de junio, entre ellos 150.000 profesionales y 2.370 expositores.

Tras las jornadas profesionales del lunes al jueves, el público podrá desde el viernes admirar tanto las demostraciones aéreas y los aviones estacionados en el 'static' -en tierra-, como las novedades de este año, el A321neo y el A350-1000 de Airbus, el Boeing 787-10 Dreamliner y el 737 Max 9, así como el Antonov 132D.

En el aspecto militar, la estrella será el estreno en Francia del F-35A, avión de combate de última generación de la Fuerza Aérea de EEUU, desarrollado por Lockheed Martin, que realizará demostraciones en vuelo.

Por su parte, los rusos y los chinos se lanzan al mercado de medio recorrido con sus MC-21 y Comac C919, pero probablemente habrá que esperar al próximo salón para ver estos nuevos aparatos, cuyo desarrollo es muy reciente.

En lo que respecta a los pedidos de aviones, esta edición no conocerá el éxito de las precedentes. El año 2017 estará "mucho más ralentizado, tanto para los pedidos a Airbus como para el conjunto de la industria", advirtió John Leahy, el artífice de la venta de 15.000 Airbus.

"Las compañía aéreas deben frenar sus pedidos, recuperar el aliento y empezar a absorber los aviones ya pedidos", explicó el director comercial de Airbus, que pronto dejará el cargo.

- Prioridad a las entregas -

Hace dos años, el Salón Internacional de Aeronáutica y del Espacio (SIAE) -que se celebra alternativamente con el salón de Farnborough, en Gran Bretaña- registró un monto de unos 130.000 millones de dólares en pedidos, principalmente de los grandes constructores Airbus y Boeing.

"El transporte de pasajeros registra un crecimiento del orden de 5,5% por año a nivel mundial, lo que es enorme", destaca Stephane Albernhe, experto en aeronáutica del gabinete Archery Consulting.

"Los pedidos están a un nivel históricamente alto", prosigue, y explica que suponen de ocho a diez años de actividad. El constructor europeo tenía a fines de abril pedidos de 6.715 aviones, mientras que su rival Boeing, de 5.704.

En este contexto, la prioridad es ahora la entrega de aviones. Y la tendencia a largo plazo sigue siendo favorable, pese al estancamiento de los pedidos observado desde hace algo más de 12 meses.

Airbus, que publicó recientemente sus previsiones de mercado para los próximos 20 años, augura que la flota de aviones en todo el mundo se duplicará en 2036.

El gigante europeo, cuyas proyecciones coinciden con las de su competidor Boeing, considera que habrá que producir 35.000 nuevos aparatos de aquí al año 2036, por un valor de 5,3 billones de dólares.

Para satisfacer esta demanda, varios grupos, especialmente proveedores de material y de motores, aceleran el despliegue de tecnologías digitales en sus fábricas para mejorar su productividad.

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