AFP internacional

Una combinación de imágenes, creada el 10 de marzo de 2017, muestra a la canciller alemana, Angela Merkel, y al candidato a la presidencia francesa del movimiento En Marche!, Emmanuel Macron

(afp_tickers)

La elección de Emmanuel Macron en Francia fue acogida con alivio en Alemania en un contexto de crisis en Europa, pero su victoria también augura complicaciones para Angela Merkel y la relación entre ambos países, que deberán negociar el mejor modo de reformarla.

"Felicidades. Su victoria es una victoria para una Europa fuerte y unida y para la amistad francoalemana", indicó el domingo por la noche el portavoz de la cancillería alemana, Steffen Seibert.

El ministro alemán de Relaciones Exteriores, Sigmar Gabriel, vio en el éxito del candidato centrista frente a la candidata de ultraderecha Marine Le Pen una señal de que "Francia ha estado, está y sigue en el centro y en el corazón de Europa".

"Nos ha demostrado que era posible resistir a los oponentes a Europa, a los nacionalistas y a los populistas", agregó el ministro.

El alivio en Berlín es proporcional a los temores que suscitaba en el gobierno alemán, desde hacía meses, la perspectiva de que la candidata del Frente Nacional ganara los comicios.

En privado, numerosos responsables consideraban que, después del Brexit y con las complicadas negociaciones con Londres sobre las condiciones de salida del Reino Unido del bloque a la vista, la Unión Europea habría tenido muy difícil superar un triunfo de Le Pen.

- Reformismo apreciado -

El entorno de la canciller se apresuró a mostrar su apoyo a Emmanuel Macron, antes de la primera vuelta, ignorando en gran medida a François Fillon quien, sin embargo, era el candidato del partido "hermano" de los democratacristianos alemanes a nivel europeo.

Su posicionamiento proeuropeo, justo cuando el euroescepticismo va ganando fuerza en el continente, y su proyecto reformista en Francia, seducen.

Sin embargo, algunos de las filas del partido conservador de Merkel vaticinan unas difíciles discusiones con el presidente electo francés en algunos temas.

Emmanuel Macron defendió recientemente la confección de un "tratado refundador" de la Unión Europea, que pretende preparar en un plazo de año y medio, para que lo firmen todos los países que lo deseen.

Pero, la idea de reformar los tratados europeos, después de que Francia hubiera rechazado por referéndum el proyecto de Constitución Europea en 2005, enciende alarmas en Berlín. El ministro de Finanzas, Wolfgang "Schäuble juzga eso irrealista", subraya el diario Süddeutsche Zeitung.

El sucesor de François Hollande ha planteado la creación de un presupuesto, un Parlamento y un ministro de Finanzas propio para la zona euro.

Unos temas ante los que la canciller y su partido, la CDU, han mostrado sus reservas, pues ven en ellos un intento de Francia de liberarse de las reglas europeas sobre la limitación del déficit, "politizando" la conducción de Europa.

- "No será tan simple" -

"No será tan simple para el dúo francoalemán", agrega el periódico Süddeutsche Zeitungo, "las ideas de Macron causan escepticismo o, incluso, una franca oposición, principalmente entre las filas de la CDU".

El presidente electo francés podrá, en cualquier caso, contar con el apoyo de una parte del gobierno de coalición alemán, esto es, con los ministros socialdemócratas, comprometidos en una campaña contra Angela Merkel de cara a las elecciones legislativas de finales de septiembre.

El domingo por la noche, Sigmar Gabriel, exhortó a la canciller -que ya había sido atacada varias veces durante la campaña francesa, tanto por la ultraderecha como por la izquierda radical- a disminuir la presión sobre el déficit presupuestario.

"La victoria de Emmanuel Macron nos trae un deber a nosotros, en Alemania, pues hace falta que Macron tenga éxito. Si fracasa, la señora Le Pen será presidenta en cinco años y Europa desaparecerá", advirtió el jefe de la diplomacia alemana.

"Cuando llevamos a cabo reformas", como prometió hacer Emmanuel Macron, "no podemos vernos obligados a una política de austeridad", declaró Gabriel. "Esa es la razón por la que tiene que terminar definitivamente el tiempo de la ortodoxia presupuestaria".

AFP

 AFP internacional