Contenido externo

El siguiente contenido proviene de socios externos. No podemos garantizar al usuario el acceso a todos los contenidos.

Un miembro de las fuerzas de seguridad iraquíes observa desde una posición a cubierto durante su avance por el oeste de Mosul, el domingo 19 de marzo en esa ciudad al norte de Irak

(afp_tickers)

Las fuerzas iraquíes proseguían este lunes los combates para arrebatar al grupo Estado Islámico (EI) el casco antiguo de la ciudad de Mosul, donde miles de civiles permanecen atrapados entre los yihadistas.

El barrio alberga la mezquita de Al Nuri, un lugar con alto valor simbólico para el EI, ya que fue ahí donde su líder, Abu Bakr al Bagdadi, hizo su única aparición pública en julio de 2014, días después de proclamar su "califato" sobre los territorios conquistados en Irak y en Siria.

Situada en la orilla occidental del Tigris, el río que divide la ciudad en dos, el casco antiguo es un laberinto de callejuelas muy pobladas en el que resulta complicado entrar con vehículos blindados y donde el uso de armas pesadas puede poner en peligro a los civiles.

Las fuerzas iraquíes, apoyadas por la coalición internacional antiyihadista dirigida por Washington, lanzaron una amplia ofensiva el 17 de octubre para reconquistar Mosul, la segunda ciudad de Irak.

Tras haber logrado expulsar a los yihadistas de los barrios orientales a finales de enero, emprendieron el 19 de febrero una ofensiva en el oeste donde ya han reconquistado varios barrios y edificios importantes, como la sede del Gobierno de la provincia de Nínive o la estación de trenes.

Las tropas iraquíes tienen ahora intención de penetrar en el casco antiguo desde el Puente de Hierro, situado a la entrada del barrio, un sector donde hubo intensos combates el domingo, indicó el general de brigada Mahdi Abas Abdalá a la AFP.

"La ofensiva se retomó en la misma zona que ayer (...) formada por grandes edificios, mercados y calles estrechas donde se esconde el enemigo", dijo. Los combates en ese entorno urbano hacen temer bajas civiles.

"La gente que huye nos dice que es muy difícil entrar o salir del casco antiguo. Las familias corren el riesgo de que les disparen si se marchan y están en peligro si se quedan", declaró Lise Grande, la coordinadora humanitaria de la ONU para Irak. "Es horrible. Cientos de miles de civiles están atrapados y en situación de terrible peligro", añadió.

- 180.000 desplazados en Mosul Oeste -

En el oeste de Mosul, los combates provocaron la huida de 180.000 personas, anunció este lunes el Gobierno de Bagdad. Entre estos desplazados, unos 111.000 encontraron refugio en los 17 campamentos y centros de acogida instalados en los alrededores de Mosul.

Según la ONU, el número de desplazados podría volver a aumentar a medida que avancen las fuerzas iraquíes.

"Las agencias humanitarias se preparan ante la posibilidad de que entre 300.000 y 320.000 civiles más huyan en las próximas semanas", indicó en un comunicado la Oficina de Coordinación de Asuntos Humanitarios (OCAH) de la ONU, mientras que el Gobierno iraquí asegura poder acoger a otras 100.000 personas.

"La operación humanitaria en el oeste de Mosul es mucho más importante y compleja que en el este", explicó Grande. "La mayor diferencia es que miles de familias permanecieron en sus casas en el este, mientras que en el oeste decenas de miles huyen".

"Hemos preparado la operación de Mosul durante meses. Pero la verdad es que la crisis nos está llevando al límite", avisó la coordinadora de la ONU. Antes de que el EI conquistara Mosul en junio de 2014, la población de la ciudad era de dos millones de habitantes.

AFP