Contenido externo

El siguiente contenido proviene de socios externos. No podemos garantizar al usuario el acceso a todos los contenidos.

Soldados del Ejército de Liberación del Pueblo de Sudán el 14 de abril de 2016 en Juba

(afp_tickers)

El Consejo de Seguridad de Naciones Unidas pidió ayuda el domingo a los países de la región, y en especial a los cascos azules, para poner fin a los intensos combates en Sudán del Sur, que motivan la huida de miles de habitantes de Juba, la capital sursudanesa.

En una declaración unánime, los 15 países del Consejo de Seguridad de la ONU exigieron al presidente Salva Kiir y a su rival y vicepresidente, Riek Machar, "hacer todo lo posible para controlar a sus fuerzas respectivas y poner fin en forma urgente a los combate".

Durante la sesión, el jefe de la misión de Naciones Unidas en Sudán del Sur (UNMISS), Herve Ladsous, presentó un informe sobre la situación y señaló que la sede de la UNMISS fue alcanzada durante el intercambio de fuego.

Un responsable de la ONU precisó que murió un casco azul chino y 12 de varias nacionalidades resultaron heridos.

El secretario general de Naciones Unidas, Ban Ki-moon, había exhortado anteriormente a los dirigentes sursudaneses a poner fin a estos combates "inaceptables".

Ambos bandos se culpan mutuamente del inicio de estos enfrentamientos, que amenazan un frágil acuerdo de paz firmado el año pasado en el país más joven del mundo y que festejó el sábado sus cinco años de independencia.

Sudán del Sur sufre desde diciembre de 2013 un conflicto interno, en el que han perdido la vida decenas de miles de personas. Tres millones de sursudaneses se han visto obligados además a abandonar sus hogares.

La ONU informó el domingo de que se registraron tiros de mortero, de lanzagranadas y de otras armas pesadas en Juba. Un helicóptero de combate sobrevoló la capital.

Según testigos, miles de habitantes de la capital se encerraban en sus casas o huían de ellas.

"La situación se ha deteriorado considerablemente en Juba", advirtió en su página en Facebook la Embajada de Estados Unidos, invitando a los estadounidenses a quedarse en sus casas.

La embajada informó también de "violentos combates en curso entre fuerzas gubernamentales y de la oposición, en los alrededores especialmente del aeropuerto, de los sitios de la Minuss [la misión de la ONU en el país], en [los barrios de] Jebel y en diferentes zonas de Juba".

Por el momento, no hay ningún balance disponible.

Por la noche, Estados Unidos, que reclamó el cese de los combates en Juba, anunció la retirada de su personal de esa capital.

Los combates se producen dos días después de los enfrentamientos entre los soldados fieles al presidente Salva Kiir y los escoltas del vicepresidente y exjefe rebelde, Riek Machar.

En dos días han muerto más de 150 personas, en su mayoría soldados de ambos bandos, según los exrebeldes.

Una disputa política entre Kiir y Machar generó el conflicto interno en el país en diciembre de 2013, pero, en el marco de un acuerdo de paz firmado en agosto de 2015, Machar regresó a Juba en abril junto a un importante contingente de hombres, y ejerció de nuevo de vicepresidente, en un gobierno de unión nacional encabezado por Kiir.

El domingo en la mañana, los combates se extendieron al este de Juba, donde las tropas de ambos bandos disponen de bases al pie de las montañas de Jebel Kujur y cerca de un campo de la ONU.

Posteriormente, los enfrentamientos alcanzaron otras zonas de la capital, entre ellas el sector de Gudele, conocido por ser un polvorín y donde Machar tiene su cuartel general, y el barrio de Tongping, situado cerca del aeropuerto internacional de Juba.

La compañía aérea Kenya Airways anunció la suspensión de todos los vuelos hacia Juba, debido a que la situación de seguridad es "incierta".

- Combates 'inaceptables' -

El ministro sursudanés de Información, Michael Makuei, acusó el domingo por la tarde a los exrebeldes de ser los responsables de estos enfrentamientos y estimó que ambos bandos debían imponer a sus tropas "un alto el fuego unilateral".

Un poco antes, un portavoz de Machar había responsabilizado de los enfrentamientos a las fuerzas gubernamentales.

"Nuestras fuerzas fueron atacadas en la base de Jebel", dijo James Gatdet Dak, que afirmó que la acción fue contenida y que se usaron helicópteros de combate y tanques para bombardear su base.

Los países de la región, entre ellos Kenia y Sudán, llamaron a poner fin a los combates y estudiaban la celebración de una cumbre de emergencia el lunes en Nairobi.

En Juba, los habitantes se refugiaron en un campo de la ONU, que ya alberga a 28.000 desplazados y situado cerca de donde comenzaron los enfrentamientos.

Según trabajadores humanitarios, los disparos llegaron al interior del campo, hiriendo a varios civiles.

Los civiles también se dirigieron a otra base de la ONU cerca del aeropuerto.

Fuera de la capital, en varias regiones del país, se registran enfrentamientos desde hace meses pese al acuerdo de paz. El conflicto político inicial entre Kiir y Machar se hizo más complejo con enfrentamientos entre etnias y luchas a nivel local.

Neuer Inhalt

Horizontal Line


subscription form

Formulario para abonarse al Newsletter de swissinfo

Regístrese para recibir en su correo electrónico nuestro boletín semanal con una selección de los artículos más interesantes

Formulario para abonarse al Newsletter de swissinfo

swissinfo en español en Facebook

Únete a la nueva página de SWISSINFO EN ESPAÑOL en Facebook

Únete a la nueva página de SWISSINFO EN ESPAÑOL en Facebook

AFP