Contenido externo

El siguiente contenido proviene de socios externos. No podemos garantizar al usuario el acceso a todos los contenidos.

Logo del Crédit Agricole el 4 de febrero de 2015 en París

(afp_tickers)

El banco francés Crédit Agricole pagará una multa de 787,3 millones de dólares por haber violado embargos estadounidenses contra Birmania, Cuba, Irán y Sudán, en el marco de un acuerdo que le evita una demanda penal en Estados Unidos.

La institución se comprometió además a fortalecer sus procedimientos de control de los flujos financieros y aceptó la presencia de un controlador independiente en su seno.

A diferencia de su compatriota BNP Paribas en 2014 -que debió pagar una multa récord de 8.900 millones de euros-, Crédit Agricole evitó además declararse culpable y salda este litigio con un "acuerdo de diferimiento de juicio" (deferred prosecution agreement), según el cual el banco reconoce algunos elementos y se compromete a no volver a cometer infracciones similares.

A cambio, las autoridades renuncian a demandarlo penalmente, lo que le permitirá continuar con algunas actividades como administrar activos para fondos de pensión.

En un comunicado, el grupo francés "confirma" la firma de un acuerdo con las autoridades estadounidenses e indica haber "iniciado un trabajo importante para desarrollar y poner en marcha medidas de prevención y de detección de eventuales infracciones en relación a la reglamentación aplicable en materia de sanciones económicas, así como medidas de identificación de los riesgos correspondientes".

Añadió que el pago de la multa será realizado con las provisiones para litigios, de las que ya dispone y que se elevan a 1.600 millones de euros. De esta forma, la multa no afectará sus cuentas en el segundo semestre de 2015.

El título del banco cerró con una caída de 0,99% a 11,05 euros en la bolsa de París, pero el anuncio del acuerdo fue realizado luego del cierre de la sesión bursátil.

- Eludir sanciones -

"Crédit Agricole se implicó en una serie de procedimientos para eludir las sanciones estadounidenses y engañar a los reguladores", indicó el director de servicios financieros de Nueva York (DFS), Anthony Albanese, citado en un comunicado.

Cuatro organismos reguladores en Estados Unidos acusaban al banco de haber efectuado transacciones en dólares entre 2003 y 2008 a nombre de entidades y personas alcanzadas por las sanciones económicas impuestas por Washington.

Crédit Agricole (CASA) "aceptó pedidos de sus clientes para disimular sus identidades", añadió Albanese.

Las operaciones en cuestión, por un monto que supera los 32.000 millones de dólares, fueron realizadas por las sedes de Londres, París, Singapur, Hong Kong y Ginebra de Crédit Agricole CIB, la banca de financiamiento e inversiones del grupo.

La mayoría de los banqueros implicados ya dejaron el banco y la autoridad reguladora logró que Crédit Agricole despida a un directivo aún en el cargo.

El monto de la multa es pequeño comparado con el peso de la sanción impuesta a su competidor BNP Paribas, acusado de infracciones similares, que se declaró culpable y a inicios de este año fue condenada a una multa récord de 8.900 millones de euros.

Otros bancos europeos, como Deutsche Bank, Société Générale y UniCrédit, indicaron que estaban colaborando con las autoridades estadounidenses que investigan presuntas transgresiones a los embargos.

En total, desde que las autoridades estadounidenses empezaron a estudiar el tema en 2009 diez grandes grupos bancarios internacionales (HSBC, Standard Chartered, CommerzBank entre otros) debieron pagar multas.

AFP