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Integrantes del colectivo "500 hermanos" informan a los manifestantes reunidos frente a la Prefectura en Cayena que no están reunidas las condiciones para iniciar las negociaciones en el marco de una huelga general, el 30 de marzo de 2017

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Dos ministros iniciaron el jueves negociaciones con los líderes de las movilizaciones masivas que paralizan la Guayana francesa desde hace unos días para denunciar la inseguridad y el desempleo.

Este territorio francés en Sudamérica, afectado por una alta tasa de desempleo y una inseguridad crónica, vive un movimiento de descontento social a menos de un mes de las elecciones presidenciales.

Las negociaciones con el ministro del Interior Matthias Fekl y la de Ultramar, Ericka Bareigts, que empezaron bajo fuerte tensión, se fueron suavizando después de que Bareigts se disculpara públicamente ante el pueblo guayanés.

"Al cabo de tantos años, es sobre mí que recae el honor de, más allá de mi persona, más allá de mis funciones, pedir todas mis disculpas al pueblo guayanés", clamó la ministra con un megáfono desde la entrada de la prefectura de Guayana, en alusión a los años en los que París ha dejado de lado este territorio.

Ante ella, cientos de personas que se habían mostrado desconfiadas en relación a los ministros, aplaudieron con entusiasmo estas declaraciones.

La Guayana vivió el martes "la manifestación más grande de su historia", según declaraciones de las autoridades locales, con cerca de 15.000 manifestantes sobre una población de 250.000 habitantes.

Y "el combate apenas comienza", advirtió Mickaël Mansé, un portavoz de los "500 hermanos contra la delincuencia", un movimiento muy activo desde que comenzó el conflicto social hace diez días.

"Cualquiera que sea el gobierno" que saldrá de las elecciones, "nos deben las infraestructuras que todos los demás departamentos franceses tienen", clamó Mansé frente a cientos de personas, exigiendo mayores recursos para las prisiones, la justicia y la policía.

Algunas de sus peticiones ya fueron validadas por París. El miércoles, el primer ministro francés, Bernard Cazeneuve, aprobó la creación de un tribunal y de una prisión en Saint-Laurent du Maroni, la segunda ciudad de este territorio.

Las autoridades también anunciaron el lunes refuerzos para las fuerzas policiales y una ayuda excepcional de 20 millones de euros para el hospital de Cayena, que atraviesa importantes dificultades financieras.

La movilización en este territorio de ultramar amenaza con paralizar su economía, afectada desde el jueves pasado por el bloqueo de una docena de carreteras y el cierre de escuelas.

Las manifestaciones obligaron también a Arianespace a aplazar el lanzamiento de un cohete Ariane 5, que iba a poner en órbita un satélite brasileño y otro surcoreano.

La Guayana es el territorio más violento de Francia, con 42 homicidios en 2016. El financiamiento público representa cerca del 90% del PIB y el desempleo afecta a más del 40% de los menores de 25 años.

AFP