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Un sirio en bicicleta por una calle de Jobar, en la periferia este de Damasco, el 24 de febrero de 2016

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Rusia y Estados Unidos acentuaron este miércoles la presión sobre sus aliados en la guerra en Siria con la intención de que sea respetada la tregua prevista a partir del sábado, que está lejos de ser adoptada por todas las partes ante la compleja situación sobre el terreno.

Además, esta tregua es parcial, puesto que están excluidos de la misma los poderosos grupos yihadistas Estado Islámico (EI) y el Frente Al Nosra (rama siria de Al Qaida), que controlan vastos trozos de territorio y son el objetivo del Ejército sirio, apoyado por la aviación rusa, y de la coalición internacional liderada por Estados Unidos.

En este conflicto devastador, que ha provocado más de 270.000 muertos y desplazado a más de la mitad de la población siria en casi cinco años, Rusia e Irán apoyan al régimen de Bashar al Asad, mientras que Estados Unidos, Arabia Saudí y Turquía apoyan a los rebeldes.

Este alto el fuego, previsto a partir del viernes a las 22H00 GMT (sábado a las 00H00 locales), incluye a todos estos actores.

Pero los rebeldes se encuentran muy debilitados ante el avance yihadista, y por lo tanto marginados en la ecuación siria, en tanto el régimen ha retomado terreno gracias al apoyo de Moscú.

Los principales grupos de la oposición siria anunciaron este miércoles que respetarán una "tregua provisional de dos semanas".

"El Alto Comité de Negociaciones (ACN) considera que una tregua provisional de dos semanas será la ocasión de verificar el compromiso de la otra parte (el régimen de Damasco)", señalaron en un comunicado difundido tras una reunión en Riad.

El Ministerio de Defensa ruso indicó que abrió un centro de coordinación en Siria, donde "ya se está trabajando con representantes de grupos (rebeldes) en varias localidades en las provincias de Hama, Homs, Latakia, Damasco y Deraa".

Por su parte, el presidente estadounidense, Barack Obama, dijo este miércoles que era "prudente" en relación con la tregua, cuyas modalidades fueron definidas por Washington y Moscú, y subrayó que la situación sobre el terreno seguía siendo difícil.

"Somos muy prudentes para no crear expectativas demasiado grandes", declaró Obama en el Salón Oval de la Casa Blanca tras una reunión con el rey Abdalá II de Jordania. "La situación sobre el terreno es difícil, pero hemos constatado modestos avances durante la semana precedente en lo que concierne a la distribución de ayuda humanitaria entre las poblaciones amenazadas", agregó.

Además, el secretario de Estado John Kerry dijo este miércoles ante legisladores estadounidense que un grupo de funcionarios estadounidenses y rusos se reunirán en los próximos días para formar un grupo de trabajo para supervisar la aplicación del alto el fuego en Siria.

La propuesta de tregua tiene lugar tres semanas después del fracaso de las negociaciones de paz en Ginebra y tras una tregua que se suponía que iba a entrar en vigor el viernes pasado, según un acuerdo apadrinado por Moscú y Washington, y que fue totalmente ignorada.

El presidente ruso, Vladimir Putin, y Obama hablaron por teléfono el martes, y el primero también lo hizo con el rey Salmán de Arabia Saudí, que financia a los grupos rebeldes, y con el presidente iraní, Hasan Rohani, que ha enviado consejeros militares en ayuda al régimen sirio. Según el Kremlin, el rey saudí "saludó" el acuerdo de tregua.

- Escepticismo -

No obstante, los rebeldes temen que Damasco aproveche la tregua para atacar regiones en las que están aliados con Al Nosra, puesto que el régimen afirma que continuará sus operaciones militares contra Dáesh (acrónimo árabe del EI), el propio Al Nosra y otros grupos terroristas vinculados a éstos".

Un general sirio afirmó en la jornada que la emblemática ciudad rebelde de Daraya, cerca de Damasco, quedará excluida de la tregua a pesar de que los yihadistas de Al Nosra son minoritarios.

Pero, a pesar de las dudas, "el Alto Comité de Negociaciones (ACN) considera que una tregua provisional de dos semanas será la ocasión de verificar el compromiso de la otra parte (el régimen de Damasco)", señaló en un comunicado tras una reunión en Riad del Comité, que agrupa a representantes de los principales partidos de la oposición y los grupos rebeldes.

Por otra parte, Turquía considera "terrorista" a la milicia kurda en Siria, por lo que a su parecer debe ser excluida del acuerdo, dijo el presidente turco, Recep Tayyip Erdogan.

"Al igual que el EI y Al Nosra, el PYD (Partido de la Unión Democrática, principal formación kurda en Siria) y las YPG (Unidades de Protección del Pueblo, su brazo armado), que son también organizaciones terroristas, deben ser excluidas de esta tregua", afirmó Erdogan en un discurso en Ankara.

Este miércoles, la ONU lanzó desde el aire por primera vez ayuda humanitaria en Siria, una "carga de 21 toneladas de provisiones en Deir Ezzor", anunció el director de Operaciones Humanitarias de Naciones Unidas, Stephen O'Brien.

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AFP