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El funeral de Nidal al Jafari, un comandante del movimiento islamista palestino Hamas, fallecido en un atentado suicida, el 17 de agosto de 2017 en Rafah

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Un kamikaze mató este jueves a un guardia de Hamas en la Franja de Gaza, en un inusual atentado contra el movimiento palestino que gobierna el enclave desde hace una década.

Dos hombres se acercaron a uno de los numerosos puestos de control instalados por Hamas cerca de la frontera con Egipto, en el sur de la Franja de Gaza, sobre la 01H00 (22H00 GMT del miércoles), indicaron fuentes de seguridad.

Cuando los guardias detuvieron a los dos desconocidos, "uno de ellos se hizo explotar, muriendo en el acto e hiriendo al otro y a varios agentes de seguridad", explicó el ministerio del Interior gazatí en un comunicado.

Un oficial de Hamas, Nidal Jomaa El Jaafari, de 28 años, murió como consecuencia de sus heridas, informó una fuente médica. Otros cuatro guardias resultaron heridos, uno de ellos de gravedad.

Los hechos ocurrieron a centenares de metros del único punto de paso entre la Franja de Gaza y Egipto, que se mantiene casi siempre cerrado, pero había reabierto el lunes de forma excepcional para permitir a los musulmanes gazatíes hacer el peregrinaje hacia La Meca, que comienza a finales de mes.

Iyad al Bozum, un portavoz del ministerio del Interior, calificó lo ocurrido de "atentado suicida".

Según fuente de seguridad, se trata del primer ataque de este tipo contra las fuerzas de Hamas en la Franja de Gaza.

- Dura represión -

Aunque los autores y sus motivaciones aún se desconocen, las brigadas Ezzedin al Qasam, brazo armado de Hamas, designaron en un breve comunicado a "la teología fundamentalista yihadista" como responsable del ataque.

Hamas afronta desde hace años el peligro que supone el movimiento salafista y sobre todo los yihadistas en el seno de éste último.

Los líderes yihadistas aseguran haber introducido a miles de sus miembros en la Franja de Gaza, una cifra imposible de verificar. Hamas habla, por su parte, de decenas de personas.

Hasta el momento, Hamas ha logrado, mediante negociaciones bajo cuerda y una dura represión, contener el peligro que supone para su autoridad el movimiento yihadista, que intenta sacar provecho de la desesperanza de los gazatíes.

En los últimos meses, Hamas ha detenido discretamente a decenas de personas, provocando el enfado de grupos que amenazaron con violentas represalias.

La presencia yihadista es uno de los componentes del explosivo cóctel gazatí, con el bloqueo impuesto por Israel desde hace una década, el cierre casi permanente de su única frontera -con Egipto-, la miseria y las divisiones entre palestinos.

- Paso de Rafah abierto -

Egipto debe lidiar con una insurrección yihadista en la península del Sinaí, en el sur de la Franja de Gaza, y suele acusar a Hamas de dejar pasar armas y combatientes entre la Franja y su territorio.

La frontera egipcia fue durante mucho tiempo vital para el enclave palestino para sortear el bloqueo israelí.

Pero las relaciones entre Hamas y El Cairo empeoraron después de que los militares derrocaran en 2013 al expresidente egipcio islamista Mohamed Mursi.

Desde entonces, Egipto mantiene cerrada casi de forma permanente la frontera con la Franja de Gaza y ha destruido cientos de túneles usados para el contrabando.

Hamas instaló decenas de nuevos puestos de control a lo largo de la frontera con el fin de mejorar sus relaciones con El Cairo.

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AFP