Contenido externo

El siguiente contenido proviene de socios externos. No podemos garantizar al usuario el acceso a todos los contenidos.

Hombres paquistaníes evacuando a una persona herida tras la explosión de un coche bomba en un mercado de Parachinar, capital de la región tribal de Kurram, el 13 de diciembre de 2015

(afp_tickers)

Al menos 23 personas murieron y más de 30 resultaron heridas este domingo en un atentado con bomba en un concurrido mercado de una zona chií de la región tribal de Kurram, en el noroeste de Pakistán, dijeron las autoridades.

Muchos de los heridos se encuentran en "estado crítico" y el balance de muertos puede ser mayor, dijo el médico principal de un hospital del distrito.

La explosión se produjo en el mercado de Eidgah, en Parachinar, la capital del distrito tribal semiautónomo de Kurram, situado en la frontera con Afganistán.

"El número de muertos llegó a 23 ya que muchos de los heridos no superaron las lesiones mientras eran desplazados en helicóptero a Peshawar", declaró Amjad Ali Khan, responsable del distrito de Kurram.

Dos responsables policiales confirmaron el número de muertos, mientras que el ejército confirmó en un comunicado que dos helicópteros del ejército fueron enviados para transportar a los heridos.

"Un equipo de artificieros está en el lugar y estamos intentado verificar el tipo de explosión", dijo una de las fuentes policiales.

La televisión local difundió imágenes de centenares de personas que huían del mercado, donde llegaban decenas de ambulancias.

El atentado no fue reivindicado por el momento pero eta zona es conocida por los enfrentamientos entre musulmanes suníes y chiíes. La minoría chií representa alrededor del 20% de la población paquistaní.

Kurram es uno de los siete distritos tribales semiautónomos de Pakistán, que se rige con leyes y costumbres locales.

Las zonas tribales semiautónomas del noroeste de Pakistán tienen una fuerte presencia de los talibanes afganos y paquistaníes y otro grupos vinculados a Al Qaida.

La ciudad de Parachinar, cerca de la frontera con Afganistán, ha sido el escenario de numerosos atentados mortíferos en los últimos años, debido a la presencia de una importante comunidad chiita.

Los chiíes son blanco de atentados de suníes extremistas que los acusan de corromper el islam y ser agentes de Irán, principal país chií del mundo.

El Gobierno de Pakistán decidió hace unos meses intensificar la lucha contra los grupos rebeldes violentos y en julio las fuerzas de seguridad mataron a Malik Ishaq, jefe del grupo antichií más violento, y a 13 de sus hombres.

Ishaq, de 55 años, era el influyente líder de Lashkar-e-Jhangvi, una fracción suní extremista cercana a Al Qaida acusada de numerosos ataques antichiíes, muchos de ellos reivindicados.

AFP