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El líder del partido opositor Unión Democrática Croata (HDZ), Tomislav Karamarko (d), festeja los resultados electorales iniciales el 8 de noviembre de 2015 en Zagreb

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Tras la ajustada victoria de la oposición en las elecciones legislativas de Croacia, sin mayoría absoluta en el parlamento, este lunes comenzaron intensas negociaciones para formar un gobierno en este país afectado por la recesión económica y la crisis de los refugiados.

Tras el recuento de los votos, la Coalición Patriótica —una alianza opositora conservadora liderada por la Unión Democrática Croata (HDZ)— obtuvo 59 escaños de 151, superando por tan solo tres diputados a la coalición en el poder, encabezada por el primer ministro saliente Zoran Milanovic.

Este coalición, la alianza de centro-izquierda Croacia está Creciendo, liderada por el Partido Socialdemócrata de Croacia (SPD) que lleva cuatro años en el gobierno, obtuvo 56 diputados.

La gran sorpresa la dio el partido centrista Most ("Puente", en croata), que obtuvo 19 escaños y será fundamental para formar gobierno.

De los 17 escaños restantes, ocho corresponden a las minorías nacionales y nueve se reparten entre otros cuatro partidos.

En la nueva Asamblea ocupará un escaño Branimir Glavas, un político declarado culpable por la justicia local de crímenes de guerra contra serbios en Osijek (este) durante el conflicto serbo-croata (1991-1995).

Elegido en la lista de su pequeño partido (HDSSB), Glavas, de 59 años, fue condenado en apelación en 2010 a 8 años de prisión, pero fue liberado en enero de 2015, después que el veredicto fuera anulado por la Corte constitucional por un error de procedimiento, No obstante, la causa no está cerrada y será vuelto a juzgar.

Por su parte, los líderes del partido centrista Most volvieron a reiterar que no formarían parte de ninguna coalición.

"Mantenemos nuestra palabra. No entraremos en ninguna coalición", había reiterado el líder de esta formación, Bozo Petrov, tras el anuncio de los resultados.

Sin embargo, posteriormente Petrov matizó sus propias declaraciones, aclarando que su partido no había aún decidido a quién apoyará. "Hemos enviado una lista de reformas realistas que estará sobre la mesa de negociaciones. No queremos crear una crisis constitucional, pero vamos apoyar a quienes acepten el cambio", afirmó.

Según la Constitución, el jefe de Estado designa al primer ministro tras consultar a los partidos con representación parlamentaria y entre los diputados de la formación que demuestre haber obtenido la mayoría.

- Reformas dolorosas -

El líder del HDZ, el ex jefe de los servicios secretos Tomislav Karamarko, proclamó la victoria de su partido y anunció su disposición a dirigir el nuevo gobierno.

"Hemos ganado las elecciones parlamentarias. La victoria nos da la responsabilidad de dirigir nuestro país, que está en una situación difícil", dijo Karamarko. El HDZ está "abierto a la cooperación con todos aquellos que quieran luchar por una vida mejor en Croacia", agregó.

Más tarde, el primer ministro Milanovic no descartó perpetuarse en el cargo al frente de un gobierno de coalición.

"En los próximos días, a partir de mañana, decidiremos en qué dirección vamos a ir", dijo Milanovic, de 49 años, invitando a Most a dialogar para formar una mayoría gubernamental. "No podemos funcionar solos, necesitamos socios", dijo el primer ministro saliente.

El surgimiento de Most demuestra que los electores "no quieren un sistema de dos partidos ni una dirección política que comienza a formar un mundo aparte, lejos del pueblo", dijo el analista independientes Davor Gjenero.

Pero en Croacia, un pequeño país de 4,2 millones de habitantes donde el desempleo afecta al 16,2% de la población activa y al 43,1% de los jóvenes, el próximo gobierno tendrá que hacer reformas dolorosas "para reducir el déficit presupuestario" y enderezar la economía, agregó Gjnero.

Croacia, que se convirtió el 1 de julio de 2013 en el 28 país de la Unión Europea, se enfrenta desde septiembre a una afluencia récord de casi 350.000 refugiados en tránsito hacia los países de Europa occidental.

Milanovic supo aprovechar esta crisis para reactivar la campaña electoral de su partido, adoptando una actitud firme frente a sus países limítrofes, en particular Austria, que decidió cerrar su frontera.

Los partidos deben rápidamente ponerse de acuerdo para formar un gobierno, estimó Gjenero. "La crisis de los migrantes se va a agravar, los problemas económicos van a continuar" y si se tarda mucho en formar un gobierno "Croacia puede caer en una seria crisis", añadió.

AFP