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Los precandidatos presidenciales republicanos se saludan antes de debatir en Milwaukee (Wisconsin, EEUU) el 10 de noviembre de 2015

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Los aspirantes republicanos a la Casa Blanca protagonizaron el martes un denso y en ocasiones animado duelo sobre la economía, en un nuevo debate televisado que no pareció alterar la campaña ni tampoco le dio a Jeb Bush la oportunidad ansiada de salir a flote.

Bush, hijo y hermano de presidentes y preferido por el 'establishment' del partido Republicano, se asomó sin mucho éxito a varios de los intercambios, una actuación que hizo recordar su debacle durante un duelo cara a cara en el anterior debate con su exalumno el senador por Florida Marco Rubio. "Tuve cuatro minutos en el último debate. Quiero mi pregunta ahora mismo", reclamó al inicio Bush, tratando de poner entusiasmo durante su turno.

El exgobernador de Florida logró diferenciarse de Donald Trump en sus argumentos sobre inmigración o la guerra en Siria. A la propuesta del millonario de construir un muro en la frontera con México y deportar a los 11 millones de indocumentados, Bush le dijo: "simplemente no es posible". En Siria, prometió apoyar al Ejército Sirio Libre, la oposición armada apoyada por Occidente, y crear "zonas seguras" para detener la sangría de refugiados hacia Europa y otros países.

Los ocho precandidatos mejor posicionados de los 15 en liza por la nominación del partido Republicano subieron a la tarima poco después de las 02H00 GMT en Milwaukee (norte), cuando la campaña empieza su descenso sobre las primarias: 1 de febrero en Iowa (centro) y el 9 de ese mes en New Hampshire (noreste).

"Este es un país que está siendo golpeado en cada frente, económicamente, militarmente", lanzó Trump, el millonario de bienes raíces, que junto con el neurocirujano Ben Carson capitaliza un ambiente político saturado de rabia populista.

A un año de las elecciones generales, los 'outsiders' disfrutan su momento.

Carson y Trump -ninguno ha ocupado nunca un cargo público- reciben la mitad de las intenciones de voto de los republicanos. Le siguen los senadores Marco Rubio (Florida) y Ted Cruz (Texas), dos políticos de unos 40 años de origen cubano, opositores a la reforma migratoria, que han sabido aprovechar los anteriores duelos para destacar y ganar notoriedad. "Sé que el mundo es más seguro y un mejor lugar cuando Estados Unidos es el poder militar más fuerte", dijo Rubio, llamando por otro lado a acabar con el 'Obamacare', el programa de salud del presidente demócrata.

Pero el senador recibió ataques en el flanco derecho por su colega Rand Paul, quien criticó que su propuesta de gasto militar no era suficientemente "conservadora". Dijo, además: "quiero un gobierno verdaderamente pequeño, tanto que apenas puedas verlo".

- "La manera Clinton" -

Cruz, un brillante orador que apela al ala más conservadora del partido Republicano, combinó su profunda convicción cristiana con su plan de reforma fiscal: "Hay más palabras en el código de impuestos que las que hay en la Biblia y ninguna igual de buena".

La noche empezó sin dramas ni ataques personales. Carson y Trump anunciaron que se oponen a un incremento del salario mínimo. "Sería catastrófico", secundó Rubio.

Bajo presión para reducir el número de candidatos para el debate, que inicialmente se centró en la economía, la cadena Fox Business modificó el formato de los anteriores debates y solo ocho precandidatos, cuando hasta ahora eran diez, subieron a la tarima principal del debate. Los otros candidatos en liza, el gobernador de Ohio, John Kasich, y la expresidenta de Hewlett-Packard Carly Fiorina buscaban su momento para brillar.

Al igual que Bush, Kasich tildó de "ridícula" la propuesta antiinmigrante de Trump.

Pero el debate mostró poco de las peleas internas que han marcado la campaña republicana y un anticipado duelo Trump-Carson nunca apareció.

Carson, de 64 años, bromeó sobre la controversia generada por las investigaciones de la prensa que pusieron en duda aspectos clave de su adolescencia problemática y una supuesta admisión por una beca en la prestigiosa escuela militar estadounidense West Point. "Gracias por no preguntarme qué dije a los 15 años", dijo Carson.

Pero los candidatos también lanzaron ataques contra otro aspirante presidencial ausente en el escenario: la exsecretaria de Estado, Hillary Clinton, en cabeza para las primarias demócratas. "Hillary Clinton viene por tu billetera (...) preocúpense por ella", lanzó el gobernador de Nueva Jersey, Chris Christie, quien participó en el debate 'pequeño' junto con otros tres aspirantes, apenas visibles en los sondeos.

Pero fue Fiorina quien ofreció una de las críticas más ácidas contra la líder demócrata. "Una presidencia de Clinton corroerá la naturaleza de esta nación. ¿Por qué? Por que es la manera Clinton. Di lo que debas decir, miente siempre y cuando te salgas con la tuya", denunció.

AFP