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El ex primer ministro italiano Matteo Renzi, en un acto de campaña para las elecciones internas del Partido Demócrata, el 28 de abril de 2017

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El ex primer ministro italiano Matteo Renzi fue reelecto el domingo al frente del Partido Demócrata que gobierna Italia, con una victoria contundente, en un escrutinio que tuvo una participación mayor a la prevista.

Casi dos millones de personas votaron en esta elección abierta organizada por Partido Demócrata, la formación oficialista de centroizquierda, en la que Renzi se impuso con un 70% de los votos frente a Andrea Orlando y Michele Emiliano, según los resultados preliminares.

Renzi había fijado un millón de votantes como objetivo para el éxito de la elección.

"Una nueva historia comienza", lanzó Renzi en su discurso de victoria, asegurando que buscaba una revancha tras el revés del referendo constitucional que lo obligó a dimitir como presidente del Consejo.

Renzi había renunciado como jefe de gobierno en diciembre tras perder un referendo constitucional que había convocado y en febrero anunció que dejaba el cargo de líder de su formación.

"No es un segundo tiempo del mismo partido, es un nuevo partido", insistió antes de evocar el debate sobre la coalición de gobierno que analiza en caso de victoria en las próximas elecciones legislativas, que tendrán lugar a más tardar a principios de 2018.

"Es una responsabilidad extraordinaria, gracias de corazón a esta comunidad de mujeres y hombres que creen en Italia, adelante juntos", tuiteó Renzi mientras que sus dos rivales lo felicitaban por su victoria.

Para formar una coalición Orlando y Emiliano miraban a los partidos de izquierda, pero Renzi dijo durante la campaña estar dispuesto a formar una alianza con la centroderecha de Silvio Berlusconi.

- Del "Yes we can" a "¡En Marcha!" -

Tras ganar, sin embargo, cambió un poco su discurso.

"Queremos forjar una gran coalición, pero con los ciudadanos, con las asociaciones, no con los que se dicen partidos pero que no representan a nadie más que a ellos mismos".

"Es un festival de democracia", dijo Renzi ante la prensa tras votar. "Espero que los otros también lo hagan", lanzó en una solapada crítica, en particular al Movimiento 5 estrellas (M5S), con el que el PD está a la par en los sondeos y que organiza sus primarias por internet.

Incansable, muchas veces parafraseó la consigna de campaña de Barack Obama, "Yes we can" (Sí se puede). Ahora se renovó y pidió prestado el eslogan del aspirante centrista a la presidencia francesa Emmanuel Macron "¡En Marcha!".

"Tenemos el deber histórico de no abandonar a Italia en la marisma", dijo. Y "queremos cambiar Europa con humildad y con responsabilidad. Necesitamos una Europa con un alma solidaria".

- La "coronación" de Renzi -

Renzi, de 42 años, dimitió en diciembre tras perder un referéndum constitucional clave en su país, pero ahora tiene una revancha para un nuevo juego.

Enfrentado a las protestas del ala izquierda de su partido, decidió a mediados de febrero renunciar como líder de la formación, dejando siempre la puerta abierta para volver con más legitimidad en una nueva votación.

"Pase lo que pase, un gigantesco gracias", escribió en Facebook al cierre de la votación en un largo texto en el que evoca los cinco meses "de lecturas, de poesías, de reflexiones y de tanta música" desde su renuncia al frente del gobierno.

Cuando llegó a la cabeza del partido, en diciembre de 2013, Renzi obtuvo cerca del 68% de los votos de más de 2,8 millones de electores.

"Más que una competición, estamos frente a una legitimación, a una especie de coronación de Renzi como líder del PD", explicó antes de la elección Lorenzo de Sio, un profesor de sociología política de la universidad Luiss de Roma.

Todos los italianos de más de 16 años podían votar, igual que de los ciudadanos de países de la Unión Europea que residen en Italia y también los extranjeros con permiso de residencia, con la única condición de pagar una contribución de dos euros.

Ahora Renzi deberá conducir al PD a las próximas elecciones legislativas, previstas en la primavera de 2018, salvo si los parlamentarios acuerdan antes una reforma electoral para celebrar elecciones anticipadas.

Renzi apunta a que se celebren a finales de este año.

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