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El emisario de la ONU sobre Siria, Staffan de Mistura, en rueda de prensa en Ginebra, el 3 de marzo de 2017

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El gobierno y los grupos opositores sirios fueron invitados a retomar las negociaciones de paz el 23 de marzo, informó este miércoles el enviado especial de la ONU Staffan de Mistura.

El alto funcionario dio a conocer la nueva fecha después de explicar al Consejo de Seguridad de Naciones Unidas el resultado de la última ronda de conversaciones sobre la guerra en Siria, que comenzó hace seis años.

"Mi intención es reunir a los invitados de nuevo en Ginebra para llevar a cabo la quinta ronda (de negociaciones) el 23 de marzo", explicó a la prensa.

Esta nueva cita abordará temas como el sistema de gobierno y el proceso constitucional, elecciones, antiterrorismo y reconstrucción del país, señaló Mistura.

La Unión Europea y Estados Unidos acogerán el 5 de abril una conferencia en Bruselas sobra la reconstrucción de Siria, aunque ya se ha determinado que la ayuda sólo comenzará a llegar cuando la transición política esté en marcha.

La embajadora estadounidense ante la ONU, Nikki Haley, dijo a la prensa tras la reunión del consejo que el gobierno de Donald Trump apoya el proceso de paz sirio y quiere que las negociaciones en Ginebra sigan.

"Siria no puede seguir siendo un refugio seguro para terroristas", declaró. "Tenemos que asegurarnos de que Irán y sus representantes queden fuera".

Rusia e Irán apoyan militarmente a las fuerzas del presidente sirio Bashar al Asad contra los rebeldes opositores, que reciben ayuda de Turquía, Estados Unidos y los países del Golfo.

"Seguiremos vigilando el proceso, lo apoyamos y queremos una solución", agregó.

Rusia, Turquía e Irán tienen previsto reunirse en Astana para preparar las negociaciones de Ginebra.

La anterior ronda quedó bloqueada por el futuro político de Asad, acusado por el bloque occidental de avivar la violencia que ha dejado más de 310.000 muertos desde el inicio de la guerra en marzo de 2011.

El enviado de la ONU se mostró optimista, a pesar de que reconoció que no hubo "milagros". "Logramos más de lo que mucha gente pensaba que podríamos".

"Nadie se fue. Todo el mundo se quedó (en la mesa). Estaban concentrados. Teníamos una agenda de temas. Teníamos un programa y logramos algún acuerdo", subrayó.

AFP