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La policía belga acordona una calle durante un registro policial relacionado con los atentados en París, en el distrito bruselense de Molenbeek, el 14 de noviembre de 2015

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La policía belga detuvo a nueve personas este jueves en varios registros en la región de Bruselas, informó la Fiscalía a través de un comunicado.

Seis registros, que terminaron con siete detenidos, apuntaban al entorno de Bilal Hadfi, uno de los kamikazes que se hizo estallar fuera del Estadio de Francia el viernes pasado. "Se trata de un expediente iniciado a principios de 2015 tras la partida de Hadfi Bilal a Siria", precisó la Fiscalía.

Bilal Hadfi, un francés de 20 años residente en Bélgica, accionó un cinturón de explosivos delante del estadio situado al norte de París durante un partido de fútbol amistoso entre las selecciones francesa y alemana, al que asistía el presidente François Hollande.

La fiscalía anadió que en otro registro "en el marco del expediente sobre los atentados de París" se detuvo a una persona. Y después agregó que hubo otro detenido en otros dos registros.

Bélgica ha multiplicado los registros desde los atentados del viernes. Las autoridades francesas consideran que los ataques fueron "preparados y organizados" en el reino.

El primer ministro belga, Charles Michel, reconoció este jueves que los ataques fueron "perpetrados por una célula franco-belga". Varios de los presuntos autores eran franceses residentes en Bélgica, con fuertes conexiones con Abdelhamid Abaaoud, un belga, presunto cerebro de los ataques, muerto en una operación policial el miércoles en Saint Denis, al norte de París.

A principios de esta semana, la justicia belga inculpó de "atentado terrorista" a Mohammed Amri (de 27 años) y Hamza Attou (21 años) que fueron localizados por la policía francesa el sábado cuando se dirigían a Bélgica en el mismo vehículo que Salah Abdeslam, sospechoso clave activamente buscado por las policías europeas.

El Gobierno belga decidió el lunes por la noche elevar a nivel 3 (de una escala de cuatro) el grado de alerta, lo que supuso la cancelación de un amistoso de fútbol de Bélgica contra España y reforzó con el despliegue de medio millar de militares la protección de sitios sensibles.

Pero estas medidas "no son suficientes", admitió Charles Michel ante el pleno de los diputados. "El Gobierno decidió mandar una señal de firmeza dedicando 400 millones de euros" de los presupuestos de 2016 a reforzar los servicios de inteligencia y los equipos de los servicios de seguridad, informó.

"Para los yihadistas que regresen (de Siria), su lugar es la prisión", estimó el primer ministro. Afirmando que en otros casos se podrá imponer un brazalete electrónico a las personas radicalizadas.

En las investigaciones vinculadas a casos de terrorismo, los registros se podrán llevar a cabo las 24 horas, cuando hasta ahora la autoridades no podían actuar entre las 21H00 y las 05H00 de la mañana. La detención provisional durante la indagación pasará de 24 a 72 horas.

Michel también rechazó las críticas contra los servicios de seguridad, que conocían a varias de las personas implicadas en los atentados. "No acepto las críticas tendientes a denigrar el trabajo de nuestros servicios de seguridad", dijo Charles Michel. El miércoles en Saint Denis (afueras de París), "se impidió un atentado gracias a las informaciones aportadas por los equipos belgas", agregó Michel aplaudido por los diputados de la mayoría y de la oposición. Pero esta afirmación fue refutada horas después por el ministro de Interior francés, Bernard Cazeneuve, que subrayó que "ninguna información" de los países europeos "nos fue comunicada".

AFP