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Obama logrará que el Congreso respalde el acuerdo con Irán

La senadora estadounidense Barbara Mikulski (d), dialoga con su compañera Elizabeth Warren durante una audiencia en el Capitolio, en Washington, el 10 de febrero de 2015 afp_tickers
Este contenido fue publicado el 03 septiembre 2015 - 08:38
(AFP)

El suspense terminó: Barack Obama debería salir victorioso de la batalla en el Congreso estadounidense sobre el acuerdo nuclear con Irán, tras haber logrado el miércoles el apoyo que necesita de los senadores para la votación que se desarrollará en septiembre.

Desde el 14 de julio, el presidente y su administración buscaban convencer a los parlamentarios para que no torpedeen el texto firmado por las grandes potencias y Teherán en Viena.

El Congreso tiene el poder de revisar el texto y de impedir eventualmente la aplicación por parte de Estados Unidos, lo que mantiene un gran punto de interrogación sobre el camino diplomático defendido por Obama.

Los republicanos, con mayoría parlamentaria, anunciaron de inmediato su oposición, pero aún persistía la duda sobre la capacidad de Obama de reunir suficientes votos demócratas como para hacerles frente. Pero con el anuncio del apoyo de la senadora demócrata Barbara Mikulski y de al menos 34 senadores de un total de 100, todos demócratas, Obama tendrá los votos suficientes para lograr una ajustada victoria.

Los republicanos prevén someter a votación, antes del 17 de septiembre, una "resolución de desaprobación" del acuerdo nuclear. Esta resolución impediría a Obama levantar la mayoría de las sanciones estadounidenses contra Irán, como prevé el acuerdo internacional en contrapartida al compromiso de los iraníes de no fabricar un arma nuclear.

Esta resolución parece que se aprobará, ya que los republicanos cuentan con la mayoría absoluta en las dos cámaras del Congreso. Obama impondría entonces su veto a la resolución, forzando una nueva votación, pero esta vez se requeriría una mayoría de dos tercios en las dos cámaras.

Aunque la Cámara de Representantes se pronunciara en contra de Obama, el previsible fracaso de los republicanos en el Senado garantiza que el Congreso no podrá frenar el acuerdo nuclear.

"Los demócratas ganaron, el acuerdo sobre Irán está hecho. Con Mikulski, Obama tiene todos los votos que necesita", reconoció el número dos de los senadores republicanos, John Cornyn.

- "Ningún acuerdo es perfecto" -

Los demócratas dicen haber tomado su decisión solo tras una larga reflexión y decenas de reuniones con integrantes del gobierno, los servicios de información y embajadores de los países firmantes del acuerdo.

Muchos subrayan las debilidades del pacto y lamentan la ambigüedad de los protocolos de inspección.

Pero el acuerdo es considerado preferible al enfrentamiento que generaría un rechazo. Sin contar un probable aislamiento diplomático de Estados Unidos, cuando europeos, chinos y rusos parecen poco dispuestos a volver a la mesa de negociaciones.

"Ningún acuerdo es perfecto, sobre todo un acuerdo negociado con el régimen iraní", declaró Barbara Mikulski. "La alternativa, para mí, es un escenario de incertidumbre y aislamiento", indicó su colega Chris Coons.

El voto, presentado como el voto de conciencia más importante de su carrera, será difícil para los legisladores de circunscripciones donde hay muchos electores judíos. Los senadores Chuck Schumer, de Nueva York, y Robert Menéndez, de Nueva Jersey, ya han anunciado su oposición, así como varios legisladores de Nueva York en la Cámara de Representantes.

Se espera que la fecha de la votación se anuncie la semana próxima, cuando los legisladores se reintegren al trabajo tras el receso del verano.

"Es triste que la mayoría de los republicanos, impulsados por sus candidatos a la presidencia, se hayan opuesto automáticamente al acuerdo, así como se han opuesto a todas las iniciativas del presidente Obama", declaró Jeremy Ben-Ami, presidente de J Street, un lobby judío estadounidense de izquierda.

Pero Obama tendrá poco tiempo, antes de dejar la Casa Blanca en enero de 2017, para demostrar los beneficios del acuerdo para los estadounidenses. El precandidato presidencial por los republicanos Marco Rubio recordó rápidamente el miércoles que si es elegido presidente, volverá a instalar las sanciones contra Irán.

El acuerdo nuclear concluido el 14 de julio entre Irán y las grandes potencias (Estados Unidos, Francia, Reino Unido, Rusia, China y Alemania) estipula que Teherán no se dotará jamás de la bomba nuclear, a cambio de un levantamiento progresivo de las sanciones internacionales que ahogan su economía.

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