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Joanne Liu, presidenta de la ONG Médicos Sin Fronteras, denuncia el ataque contra el hospital en la ciudad afgana de Kunduz el 7 de octubre de 2015 en Ginebra

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El presidente de Estados Unidos, Barack Obama, ofreció este miércoles disculpas a Médicos Sin Fronteras (MSF) por el bombardeo estadounidense contra un hospital afgano en el que murieron 22 personas, sobre el que el grupo humanitario exigió una investigación.

Las Fuerzas Armadas estadounidenses han ofrecido distintas explicaciones sobre el ataque aéreo, inicialmente lo consideraron un "daño colateral" y ahora admiten que fue un error, como Obama aclaró durante una llamada telefónica con la presidenta de MSF, Joanne Liu.

Obama llamó a Liu para "disculparse y expresar sus condolencias por los trabajadores de MSF y los pacientes que murieron o fueron heridos cuando un bombardeo estadounidense atacó por error un hospital de campaña en Kunduz", dijo el portavoz de la Casa Blanca, Josh Earnest.

Tres investigaciones, una estadounidense, una afgana y una de la OTAN, ya fueron diligenciadas sobre el incidente, que dejó 22 muertos y la destrucción del edificio principal del hospital de MSF en Kunduz.

El mandatario estadounidense le aseguró a Liu que la investigación del Pentágono "daría un recuento transparente, exhaustivo y objetivo de los hechos y circunstancias del incidente", dijo Earnest.

Obama también llamó al presidente afgano, Ashraf Ghani para expresar sus condolencias y felicitó a las "valientes" tropas afganas que se enfrentan a los talibanes en Kunduz.

Pero MSF, que tilda al ataque de "crimen de guerra", dijo el miércoles que "no confía en una investigación militar interna".

- "No lo toleraremos" -

Liu reclamó una "comisión internacional humanitaria para restablecer los hechos" del sábado que condujeron a la muerte de 12 empleados de la ONG y 10 pacientes, y a la destrucción del edificio principal de su hospital en Kunduz, vital para los civiles atrapados entre el fuego de los combates.

"No se trató únicamente de un ataque contra nuestro hospital, sino de un ataque contra las Convenciones de Ginebra. No lo toleraremos", afirmó Liu, invocando las reglas del derecho humanitario en tiempos de guerra.

Firmadas en 1949, las Convenciones de Ginebra codifican sobre todo el comportamiento que los beligerantes deben adoptar para proteger a los heridos y enfermos "en cualquier circunstancia".

De manera más precisa, MSF reclama que sea activada una comisión de investigación incluida en esas convenciones y que existe desde 1991, pero que nunca ha sido utilizada y que requiere el impulso de uno de sus 76 Estados signatarios.

La cabeza de MSF en Estados Unidos, Jason Cone, pidió a Obama que consienta esa comisión, señalando que ello enviaría "una poderosa señal del compromiso y el respeto del gobierno de Estados Unidos por el derecho humanitario internacional y las reglas en tiempos de guerra".

El general estadounidense John Campbell, comandante de los 13.000 soldados extranjeros desplegados en Afganistán, dijo el martes ante el Senado que el bombardeo fue un "error", lo que MSF rechaza.

Para el presidente de la filial francesa del grupo humanitario, Mego Terzian, el bombardeo "lastimosamente no fue un error".

Ante la comisión de Fuerzas Armadas del Senado, Campbell dijo que el ataque fue solicitado por los afganos, pero decidido por la cadena de mando estadounidense.

- "No visualizaban el blanco" -

Según el diario The New York Times, que cita a una fuente de su entorno, el general Campbell estima que las fuerzas especiales estadounidenses "no siguieron" las reglas que preceden un bombardeo.

Un bombardeo es legítimo sólo en caso de "eliminación de terroristas, protección de soldados estadounidenses en dificultad y en apoyo a las tropas afganas", explica el diario.

"Muy probablemente" el ataque de Kunduz "no entra en ninguna de estas categorías", afirmó el general Campbell, en declaraciones privadas divulgadas por su entorno al rotativo.

Incluso, las fuerzas estadounidenses que realizaron este ataque "no visualizaban el blanco" que sus homólogos afganos les pedían atacar, según la misma fuente.

Para justificar el bombardeo, el ejército afgano afirmó que había talibanes dentro del establecimiento sanitario.

MSF admitió que "es muy posible" que hubiese "combatientes" heridos que eran atendidos en el momento del ataque, pero indicó que tampoco esto justificaba el ataque.

Kunduz es una ciudad estratégica del norte de Afganistán, cerca de la frontera con Tayikistán, que hace unos días cayó en las manos de los talibanes, antes de ser arrebatada por las fuerzas afganas.

Actualmente, "la mayor parte" de Kunduz está bajo el control de las tropas afganas, asegura Campbell.

Pero el hecho de que los talibanes hayan logrado apoderarse de esta ciudad, aunque sea brevemente, muestra las dificultades que tienen las fuerzas afganas para contener a los combatientes islamistas.

El general Campbell, que reconoce esta situación, propuso reforzar el dispositivo militar estadounidense después de 2016.

Pero por ahora, Estados Unidos prevé mantener en Afganistán únicamente a 1.000 soldados, frente a 9.800 actualmente. Esta fuerza se centraría en la embajada estadounidense en Kabul.

AFP