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El presidente de Estados Unidos, Barack Obama (dcha), estrecha la mano a su homólogo turco, Recep Tayyip Erdogan, antes de un encuentro en París, el 1 de diciembre de 2015 World leaders opened an historic summit in the French capital with "the hope of all of humanity" laid on their shoulders as they sought a deal to tame calamitous climate change.

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El presidente estadounidense, Barack Obama, llamó este martes a Turquía y Rusia a superar sus tensiones bilaterales por el avión ruso derribado en la frontera con Siria para concentrarse en el "enemigo común" que constituye el grupo yihadista Estado Islámico.

En el mismo sentido, el secretario general de la OTAN, Jens Stoltenberg, urgió este martes en Bruselas, antes de una reunión ministerial de la Alianza, a Rusia y a Turquía a hallar la forma de que no se repita el incidente de la semana pasada, cuando un cazabombardero ruso fue derribado por Turquía.

Según Ankara, el avión había violado el espacio aéreo turco.

"Hemos hablado acerca de cómo Turquía y Rusia pueden trabajar juntos para aliviar tensiones y hallar un camino diplomático para resolver este asunto", dijo Obama tras reunirse en París con su homólogo turco, Recep Tayyip Erdogan, al margen de la conferencia sobre el clima.

"Tenemos un enemigo común que es (el Estado Islámico) y quiero asegurarme de que nos concentramos en esa amenaza", agregó.

Erdogan, que pidió al presidente ruso, Vladimir Putin, que presente pruebas que sustenten la acusación de que Ankara comercia con petróleo del grupo Estado Islámico, dijo que estaba dispuesto a dejar atrás el incidente.

"Queremos evitar las tensiones", dijo mostrándose a favor de un "lenguaje diplomático". Por su parte, el primer ministro turco, Ahmet Davutoglu, dijo que Rusia debería restablecer los canales de comunicación en vez de hacer "acusaciones sin fundamentos".

Según Putin, que el lunes rehusó reunirse con Erdogan, el petróleo producido por el grupo Estado Islámico, que representa una de las principales fuentes de ingresos del grupo yihadista, "es enviado masivamente hacia Turquía".

"Tenemos todos los motivos para pensar que la decisión de derribar nuestro avión fue dictada por la voluntad de proteger estas vías de paso del petróleo hacia el territorio turco, precisamente hacia los puertos donde es cargado en buques cisterna", declaró Putin.

En Bruselas, Stoltenberg pidió que Moscú y Ankara rebajen la tensión e instauren mecanismos "para evitar" que se reproduzcan incidentes como el de la semana pasada.

En una conferencia de prensa antes de la reunión de los 28 cancilleres de la Alianza Atlántica, Stoltenberg indicó además que la OTAN está dispuesta a dar más apoyo a Turquía, pero insistió en que este compromiso fue decidido antes de que Ankara derribara un caza ruso en la frontera con Siria.

"Trabajaremos en nuevas medidas para garantizar la seguridad de Turquía", dijo Stoltenberg antes de comenzar una reunión de dos días que estará dominada por Siria, el futuro de Afganistán, Ucrania y las relaciones con Rusia. Stoltenberg subrayó que esta decisión "no está relacionada" con el incidente del avión derribado.

La semana pasada Moscú anunció el despliegue de baterías antiaéreas S-400 en su base de Latakia, en Siria, una respuesta a la pérdida de su avión.

La Alianza desplegó en 2012 baterías de misiles antimisiles Patriot en la frontera sur de Turquía para prevenir entonces las violaciones del espacio aéreo turco por parte de Siria. Desde entonces fueron gradualmente retiradas, pero sigue desplegado un sistema, provisto por España. A fin de año debería ser retirado.

Washington y sus aliados temen que el incidente con el avión ruso socave los esfuerzos para alcanzar una solución política a la crisis en Siria, en donde Moscú respalda al presidente Bashar al Asad, y Ankara, así como las potencias occidentales, a los rebeldes que intentan terminar con el régimen sirio desde hace cuatro años.

AFP