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El presidente estadounidense Barack Obama llega a la Casa Blanca en Washington, el 26 de agosto de 2016

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El presidente estadounidense se reunirá el domingo en China con su homólogo turco al margen de la cumbre del G20, para hablar en particular de la situación en Siria, mientras seguían los enfrentamientos entre Ankara y las milicias kurdas, apoyadas por Estados Unidos, calificados como "inaceptables" por Washington.

La ofensiva "Escudo del Éufrates" de las fuerzas turcas en Siria contra el grupo Estado Islámico, que también pretende detener el avance de los kurdos sirios cerca de su frontera, obliga a Washington a mantener un delicado equilibrio entre su aliado turco y sus socios kurdos.

Durante la reunión del presidente estadounidense, Barack Obama, y su homólogo turco, Recep Tayyip Erdogan, al margen del G20 en Hangzu, China, ambos "abordarán la campaña contra el grupo Estado Islámico y la necesidad de seguir unidos", declaró a la prensa Ben Rhodes, uno de los consejeros de la Casa Blanca.

Durante el día, el Pentágono advirtió que considera que los enfrentamientos entre Turquía y las milicias kurdas apoyadas por Estados Unidos en Siria son "inaceptables", y llamó a las partes a cesar los combates.

"Hemos llamado a ambos lados a no pelear uno con el otro y a continuar poniendo el foco en combatir a ISIS", dijo el secretario de Defensa de Estados Unidos, Ashton Carter, utilizando el acrónimo del grupo Estado Islámico (EI).

"Esta es la base de nuestra cooperación con ambos", indicó.

El ministro turco de Relaciones Exteriores, Mevlüt Cavusoglu, reiteró su petición de que las YPG se retiren al este.

"Como prometió Estados Unidos, las YPG (unidades de protección del pueblo kurdo), deben volver al este del Éufrates lo antes posible, y mientras no lo hagan, seguirán siendo un objetivo", declaró.

Al mismo tiempo, aviones de combate turcos bombardearon posiciones del Partido de los Trabajadores del Kurdistán (PKK) en la región de Gara, en el norte de Irak, informó la agencia de prensa progubernamental Anadolu.

- 'Limpieza étnica' -

El gobierno de Ankara, en permanente conflicto con los kurdos en su propio territorio, ve con preocupación la idea de que los kurdos sirios formen un cinturón de territorios en su frontera, al considerar que esto amenazaría la seguridad de su país.

Hablando bajo condición de anonimato al discutir operaciones en curso, el funcionario estadounidense dijo a la AFP que las milicias kurdas YPG se dirigieron al este en los últimos dos días.

"Todos los YPG están al este del Éufrates", indicó el funcionario.

Sin embargo, señaló que todavía algunos kurdos permanecen al oeste del río, pero no son parte de YPG (Unidades de Protección del Pueblo Kurdo).

El secretario de prensa del Pentágono, Peter Cook, dijo más temprano que la retirada de YPG al este "se había producido en gran medida".

Dos fuentes del Departamento de Defensa indicaron que todos los combatientes de las SDF (Fuerzas Democráticas Sirias lideradas por los kurdos) se retiraron al este del Éufrates, aunque quedaron algunos kurdos en la otra orilla.

"El objetivo de la operación es limpiar la región del grupo yihadista Estado Islámico (EI) e impedir" que los kurdos "establezcan un corredor de lado a lado" de la frontera, lo que "dividiría a Siria", aseguró el viceprimer ministro turco Numan Kurtulmus.

Ankara considera al partido kurdo sirio PYD (Partido de Unión Democrática) y a su rama militar, las YPG, como organizaciones "terroristas"., pese a que Estados Unidos -aliado de Turquía en la OTAN-, apoya a los kurdos de Siria al considerarlos como los más eficaces combatientes contra el EI.

"En los lugares a los que llegan, las YPG obligan a todo el mundo a emigrar, incluidos los kurdos que no piensan como ellos y proceden a una limpieza étnica", aseguró Cavusoglu.

- 'Crímenes contra la Humanidad' -

La reunión en China, será el primer encuentro entre Obama y Erdogan desde el intento de golpe de Estado del 15 de julio en Turquía.

A la postura de Estados Unidos sobre las milicias kurdas, se suma también la tensión diplomática por las exigencias de Ankara de extraditar al predicador Fetulá Gülen, exiliado en Estados Unidos, al que acusa de haber urdido el golpe.

En tanto, el ministerio sirio de Exteriores condenó "las violaciones, las agresiones y las masacres cometidas por el régimen turco", calificándolas de "crímenes contra la Humanidad", en una carta dirigida a la ONU y difundida por la agencia oficial Sana.

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AFP