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Foto de archivo de la chileno-sueca Zaida Catalán, el 4 de julio de 2004

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Naciones Unidas cuestionó el martes la velocidad con que el gobierno de la República Democrática del Congo (RDC) concluyó la investigación sobre el asesinato de dos de sus expertos que indagaban sobre fosas clandestinas en el país africano.

Las autoridades congoleñas dijeron el sábado que habían concluido el proceso tras 10 semanas de investigación, y que dos hombres enfrentarán un juicio por el asesinato del estadounidense Michael Sharp y la chileno-sueca Zaida Catalán, en la provincia de Kasai (centro).

Sharp y Catalán fueron acribillados en marzo y sus cuerpos encontrados semanas después. Catalán había sido decapitada.

"Esto parece haber sido hecho con demasiada rapidez", dijo Stephane Dujarric, portavoz de la ONU, quien agregó que el gobierno de Kinshasa aún no ha compartido con la ONU las conclusiones de sus investigaciones.

El Consejo de Seguridad se reunió a puertas cerradas, a pedido de la secretaría de la ONU, para discutir sobre la muerte de dos miembros del panel de expertos de esa misma organización que investiga las fosas clandestinas en Kasai.

Luego de esta reunión, el Consejo expresó "preocupación por el cierre de la investigación por parte de las autoridades congoleñas", dijo el embajador uruguayo Elbio Rosselli, presidente del Consejo.

"Las personas que están involucradas podrían no haber sido identificadas de manera correcta", declaró Rosselli a los reporteros, agregando que debería existir una mayor información compartida entre Kinshasa y las Naciones Unidas sobre estos asesinatos.

El diplomático sueco Carl Skau dijo que la ONU debe asegurarse que estos asesinatos sean investigados de manera apropiada.

"Es obvio que se necesita hacer más para estar seguros de que toda esta investigación sea hecha de la manera adecuada", dijo, y agregó que pedirá a la ONU que ponga opciones sobre la mesa.

Un equipo de investigación de la ONU presentará un informe a finales de julio, dijo Dujarric.

En Kinshasa, el fiscal congoleño dijo que estaba investigando alegaciones de que el exministro de Desarrollo Clement Kanku puede estar vinculado a los asesinatos.

En una conversación telefónica con un supuesto miembro de la milicia, Kanku -hoy en la oposición- parece estar discutiendo sobre incendiar una ciudad y asesinar a funcionarios, de acuerdo a un reporte de The New York Times.

Kasai vive desde septiembre un pico de violencia luego de que fuerzas del gobierno mataron a Kamwina Nsapu, líder de una milicia que se había rebelado contra el presidente Joseph Kabila.

AFP

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