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El secretario de Estado de EEUU, John Kerry, y la embajadora estadounidense ante la ONU, Samantha Power, durante una reunión de la Asamblea General de la ONU, el 2 de octubre de 2015 en Nueva York

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La embajadora estadounidense ante la ONU, Samantha Power, dijo este lunes que esperaba que el Gobierno de Burundi revoque su decisión de no autorizar el despliegue de una misión de la Unión Africana (UA) en el país para intentar detener los actos de violencia.

"Nuestros colegas africanos nos dicen que las discusiones continúan con el Gobierno burundés", declaró Power a la prensa. "Esperamos que no sea la respuesta final" de Buyumbura, capital del país, agregó la representante estadounidense, que preside el Consejo de Seguridad de la ONU durante el mes de diciembre.

La Unión Africana (UA) anunció que enviará una misión de 5.000 efectivos a Burundi para intentar acabar con una ola de violencia en ese país, incluso sin el acuerdo del Gobierno burundés.

Esta misión será "muy importante para asegurar una protección a los civiles y devolverles la tranquilidad", afirmó Power.

Burundi está sumida en una crisis política desde finales de abril, cuando su presidente, Pierre Nkurunziza, presentó su candidatura para un controvertido tercer mandato, que ganó.

La oposición, que boicoteó los comicios, la sociedad civil y la Iglesia católica consideran que ese tercer mandato es contrario a la Constitución y al Acuerdo de Arusha, que abrió la vía al final de la guerra civil (300.000 muertos entre 1993 y 2006), que limitan a dos los mandatos presidenciales.

En medio del conflicto, la reelección en julio de Nkurunziza y una brutal represión de las manifestaciones, la violencia se intensificó y pasó a ser armada.

AFP