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Votantes esperan para sufragar en las elecciones presidenciales de Guinea, en una cabina de votación construída en un bus roto, el 11 de octubre de 2015, en Conakry.

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Los siete adversarios del jefe de Estado de Guinea saliente, Alpha Condé, en las elecciones presidenciales realizadas la víspera, reclamaron este lunes la anulación de la primera ronda sin esperar los resultados, asimilando los múltiples problemas de organización a "un fraude masivo".

La consulta se desarrolló de manera global en calma, aunque bajo tensión, la campaña de Condé que lo daba como reelegido en la primera ronda, un objetivo que sus adversarios consideran irreal sin existir un fraude concreto, cinco años después de una victoria muy ajustada en la segunda vuelta ante el jefe de la oposición, Cellu Dalein Diallo.

Aunque no se brindó ninguna estadística sobre la participación de los votantes a nivel nacional, los guineanos acudieron masivamente a las urnas a pesar de todo tipo de dificultades: retrasos, falta de material, electores sin carné e, inclusive, incluso con éste algunos no figuraban en los padrones electorales de su circunscripción, listas sin orden alfabético o numérico, etc...

Con motivo de los comicios, en los que estaban convocados seis millones de guineanos, se desplazaron al país observadores de la Unión Africana (UA), la Unión Europea (UE) y la Comunidad Económica de Estados de África del Oeste (CEDEAO).

El jefe de los observadores europeos, Frank Engel, indicó al mediodía de la víspera que las votaciones "transcurrían bien" a pesar de los numerosos retrasos. "Lo que vimos, observamos y lo que se nos señaló, a mi juicio, no empaña la regularidad de la votación", añadió.

Condé, un exopositor que estuvo en la cárcel, es el primer presidente electo democráticamente en esta ex colonia francesa, gobernada hasta entonces por poderes autoritarios o dictatoriales.

AFP