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Alexis Tsipras habla a los diputados de su partido en el Parlamento griego, el pasado 1 de diciembre en Atenas

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El parlamento griego aprobó la madrugada del domingo un "duro" presupuesto para 2016, con unas previsiones económicas que apuntan a un crecimiento casi nulo en 2015 y una leve contracción el próximo año para este país agobiado por las deudas en su sexto año de austeridad.

El gobierno de izquierda de Alexis Tsipras, que goza de una estrecha mayoría en la cámara de 300 escaños, logró que se aprobara el texto con 153 votos a favor en una sesión plenaria nocturna. Estuvieron presentes 298 legisladores.

"Nadie puede alegrarse de este duro presupuesto", dijo el ministro de Finanzas griego, Euclides Tsakalotos, a última hora del sábado, durante la tumultuosa discusión parlamentaria.

El presupuesto para 2016, el primero elaborado por el ejecutivo de Tsipras, prevé un crecimiento casi nulo en 2015, frente al borrador de octubre que vaticinaba una contracción del 2,3%.

En cuanto al próximo año, el gobierno anticipa una caída del 0,7% del Producto Interior Bruto (PIB), contra la contracción del 1,3% que preveía en octubre.

El propio Tsipras describió el presupuesto 2016 como "un ejercicio difícil", pero aseguró que "detrás de los números cualquiera puede ver el esfuerzo desesperado (del gobierno) para apoyar las clases trabajadoras".

El presupuesto 2016 aplica las rígidas medidas que Tsipras tuvo que aceptar de los acreedores del país, UE y FMI, en julio, a cambio de un plan de ayuda de 86.000 millones de euros, el tercero en cinco años, pese que ganó las elecciones en enero con la promesa de poner fin a la austeridad.

La mayoría parlamentaria del gobierno se ha reducido de 155 a 153 diputados, tras la aplicación de duras medidas de austeridad. Dos diputados de la coalición gobernante se negaron a aprobar una ley que facilitaba los desahucios de quienes no pueden pagar sus hipotecas.

La intención del ejecutivo de recortar la pensión mensual mínima ha provocado dos huelgas generales en un mes, una señal de que Tsipras afronta una situación turbulenta a pesar de su reelección en septiembre.

El líder interino de la oposición, Yiannis Plakiotakis (Nueva Democracia, conservadores) estimó durante los debates el sábado por la noche que el gobierno "va a transformar las pensiones en propinas" y que el presupuesto es "anticrecimiento" y "socialmente injusto".

Entre los 298 diputados presentes, 145 votaron en contra.

AFP