Contenido externo

El siguiente contenido proviene de socios externos. No podemos garantizar al usuario el acceso a todos los contenidos.

El primer ministro saliente de Portugal, Pedro Passos Coelho, celebra la victoria electoral del Partido Social Demócrata (PSD) el 4 de octubre de 2015 en Lisboa

(afp_tickers)

Jefe del gobierno portugués desde hace cuatro años, Pedro Passos Coelho es un centrista liberal, tranquilo y decidido que ha logrado la proeza de ganar las elecciones legislativas del domingo después de haber sacado al país del atasco financiero con una cura de austeridad sin precedentes.

"Si algún día perdemos las elecciones para salvar al país, paso de las elecciones", había proclamado ante los responsables de su Partido Social Demócrata (PSD) en el verano (boreal) de 2012, un año después de su llegada al poder.

Este hombre de 51 años de edad, que entró muy joven en la política, finalmente fue recompensado por haber cumplido la "misión patriótica" a la que se había dedicado: sacar a Portugal de la tutela de sus acreedores, la Unión Europea (UE) y el Fondo Monetario Internacional (FMI). Esto concluyó en mayo de 2014, con la finalización del plan de recuperación financiera de tres años negociado por su predecesor socialista, lo que fue sinónimo de rigor presupuestario. "Portugal superó una de sus peores crisis de su historia reciente", se congratuló, reconociendo, sin embargo, que su nombre quedará "vinculado a las consecuencias más graves de esta crisis".

Él mismo se define como "un socialdemócrata de tendencia liberal" y tuvo que superar varios escollos para poder terminar su mandato y borrar los pronósticos que lo daban por derrotado hace solamente pocas semanas.

- "Eterno dirigente" -

Alto y delgado, este eterno dirigente de la derecha portuguesa, presidente del Partido Socialdemócrata (PSD), se mostraba tranquilo antes de su combate político, confirmando su reputación de "animal de sangre fría", lejos de la pasión y los arranques de su adversario socialista.

Pedro Passos Coelho nació en Coimbra (centro) y pasó su infancia en Angola, excolonia portuguesa, donde su padre era médico. Después de la independencia, en 1975, la familia volvió a Portugal y se instaló en Vila Real (norte).

Siguiendo los pasos de su padre, dirigente del PSD local, se adhiere a los 13 años a la Juventud Socialdemócrata (JSD). Siete años después, se convierte en su secretario general y luego en su presidente, en 1990. Elegido diputado en 1991, sus posiciones liberales en materia de droga o de servicio militar provocan revuelo entre los barones del partido, que soportan mal su independencia.

En 1999, a los 35 años, decide abandonar el parlamento para "retomar el curso de su vida". Dos años después, licenciado en economía, se convierte en consultor y luego en director financiero de un grupo de inversiones.

En 2005, Passos Coelho vuelve a la actividad política y es elegido a la vicepresidencia del PSD. Derrotado en unas elecciones internas en 2008, es separado de la campaña para las legislativas de septiembre de 2009, que los socialdemócratas pierden a pesar de la impopularidad creciente del gobierno socialista.

Seis meses más tarde, este hombre considerado testarudo y orgulloso se toma su revancha. Elegido presidente del PSD con el voto directo de los militantes, reivindica un programa más liberal que sus predecesores para sacar al país del marasmo económico, defendiendo la separación del Estado de la economía y una limitación de su papel en lo social.

Sus propuestas de trabajo comunitario para los desempleados provocan polémica, lo mismo que su cuestionamiento del principio de gratuidad para la educación y la salud inscritos en la Constitución.

La crisis de la deuda lo pone a dura prueba durante varios meses y Passos Coelho consigue a penas clarificar su discurso entre su "oposición determinada" al gobierno socialista y su apoyo "patriota" a las medidas de austeridad impuestas para sanear las finanzas públicas.

A finales de marzo, cuando la presión de los mercados se acentúa en Portugal, asume sin embargo la apertura de una crisis política y provoca la dimisión del gobierno minoritario al rechazar asumir un cuarto plan de austeridad en menos de un año.

Acusado por los socialistas de haber "abierto la puerta al FMI", responde que "es mejor pedir ayuda que morir de hambre". Desde entonces, este partidario de "hablar francamente" se ha comprometido no sólo a respetar el programa negociado por el gobierno saliente con la UE y el FMI, sino que también prometió "ir más lejos" en materia de privatizaciones y de reformas.

A nivel personal, Passos Coelho, casado dos veces y padre de tres hijas, es conocido por su amor por la música. Es barítono, le gusta cantar fados cuando se reúne con sus amigos en los restaurantes de Lisboa y se presentó como candidato a un espectáculo musical.

AFP