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Un pozo petrolero en Morichal, Venezuela, el 28 de julio de 2011

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El precio de la cesta petrolera venezolana retrocedió por tercera semana consecutiva, al caer 2,1% y cerrar en 38,64 dólares por barril, informó este viernes el ministerio de Petróleo.

"Los continuos reportes de exceso de oferta en el mercado, el fortalecimiento del dólar frente a otras divisas y la preocupación por un menor crecimiento económico de China, ejercieron presión en los precios promedio semanales de los principales crudos marcadores", señaló la cartera en su boletín semanal.

El crudo venezolano perdió la semana pasada el piso de los 40 dólares por barril tras un lapso de siete semanas por encima de esa marca, y llegó a cotizarse hasta en 42,66 dólares a principios de septiembre.

El valor de esta semana deja un precio promedio de 46,93 dólares por barril para el año 2015, casi la mitad del valor de 88,42 dólares reportados durante 2014.

Ante los problemas surgidos por la caída del crudo, el gobierno del presidente Nicolás Maduro entregó la semana pasada a la Asamblea Nacional (parlamento) un proyecto de presupuesto para 2016 que contempla un precio promedio de 40 dólares por barril para 2016.

Asimismo, el gobierno de Maduro presentó a la Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP) y No OPEP una propuesta para trabajar en la implementación de una banda de precios, con un piso de 70 dólares.

Venezuela, que obtiene 96% de sus divisas de las exportaciones de hidrocarburos, padece desde finales de 2012 una sequía de dólares que ha causado la acumulación de deudas comerciales por miles de millones de dólares con proveedores y empresas transnacionales en sectores como alimentos, medicinas, aerolíneas y ensambladoras de autos.

Para el país caribeño, que depende de las importaciones de sus alimentos y medicinas, la caída del valor del petróleo ha complicado aún más su situación de desabastecimiento de rubros básicos, así como la inflación, sobre la que no existen cifras oficiales en 2015 pero que economistas y consultoras privadas fijan ya en tres dígitos para este año.

AFP