AFP internacional

Familiares de mineros, de localidades aledañas a Pasco, Perú, protestan -algunos de ellos encadenados a la valla del edificio del Ministerio de Salud- en Lima pidiendo apoyo gubernamental para el tratamiento de las enfermedades causadas por la contaminación en su región el 14 de junio, 2017.

(afp_tickers)

Habitantes de una remota localidad campesina de los Andes del Perú se encadenaron el miércoles en Lima en el enrejado del Ministerio de Salud, reclamando atención médica inmediata para unos 2.000 niños supuestamente contaminados con plomo en la sangre por la actividad minera.

Las mujeres y varones permanecieron encadenados varias horas acompañados de sus hijos -que estaban libres de ataduras-, cargando carteles donde se leía "Alto a la leucemia en Pasco" así como otras exigencias sanitarias para enfrentar lo que califican de "emergencia ambiental" en Rancas, región Pasco (centro), debido a una actividad minera de largos años en la zona.

"No se han solucionado los problemas ambientales y de salud" de la población señalaron las autoridades de Rancas, en carta pública dirigida al presidente Pedro Pablo Kuczysnki, donde justifican su protesta, con la presencia de medio centenar de manifestantes, alegando que desde enero pasado el gobierno incumple su compromiso de dotarlos de medicinas y tratamiento médico.

La comunidad campesina San Antonio de Rancas, a 4.200 metros de altitud, es la localidad de apenas 330 viviendas de donde provienen los manifestantes. Rancas se ubica a poco más de 315 km al este de Lima.

El alcalde de Rancas, Zumel Trujillo Bravo, advierte que la población "vive un grave problema de salud pública: Niños en edad escolar que sufren retraso mental, leucemia, parálisis, por lo que necesitamos una explicación lógica del porqué de estas enfermedades", indicó la autoridad.

Los pobladores atribuyen los males a la minería extractiva de metales pesados, en especial a una contaminación por plomo.

Las autoridades sanitarias sostienen desde octubre de 2015 "que los niños de la región minera de Pasco no presentan enfermedades atribuidas a la exposición a metales pesados, como denunciaron". El ministerio de Salud indicó, ese año, "que algunos de los menores presentaban dolencias vinculadas a aspectos congénitos".

"Somos un caso sui géneris en el Perú y el mundo", de contaminación minera insiste en su carta el alcalde. El asunto esta desde 2012 bajo seguimiento de la dirección regional de salud de Pasco.

Según el alcalde de Rancas, dos análisis realizados el año 2015 en Atlanta (Estados Unidos) y Pisa (Italia) detectaron que 2.070 niños de Pasco tienen en su sangre presencia de metales pesados.

No es la primera vez que Rancas realiza un dramático gesto para atraer la atención.

En octubre de 2015, 58 pobladores de Rancas protagonizaron durante 15 días una "marcha del sacrificio" de 300 kilómetros, desde Pasco a Lima, para denunciar la contaminación de metales pesados.

Rancas reclama también la construcción de una clínica de desintoxicación de plomo en la sangre, que se les prometió en 2015.

Pasco es una zona minera desde hace más de un siglo. Su capital, del mismo nombre, se levanta a más de 4.300 metros sobre el nivel del mar al lado de una gigantesca mina a tajo abierta.

AFP

 AFP internacional