Los presidentes ruso, Vladimir Putin, y bielorruso, Alexandr Lukashenko, aparecieron juntos este miércoles en las pistas de esquí de Sochi (sur de Rusia) en un intento de limar diferencias, tras varias semanas de críticas mutuas.

Ambos se sentaron en un telesilla de la estación "Gazprom Mountain Resort", que pertenece al gigante ruso del gas, y que está situada a unos cuantos kilómetros de los sitios de competición de los JO-2014 de Sochi.

Putin pareció menos cómodo encima de los esquís que Lukashenko, hasta el punto que el líder ruso aseguró que "la próxima vez quizás" iba a pasarse al snowboard.

Ambos países y aliados han mostrado ásperas diferencias en varios asuntos bilaterales, como la fiscalidad. Rusia ha decidido aumentar el precio de sus exportaciones de crudo a su vecino, que refina ese crudo para volverlo a exportar, con sustanciales beneficios, de regreso a Rusia o rumbo a Europa.

Ambos presidentes se han reunido en tres ocasiones desde el 25 de diciembre para intentar resolver el diferendo, sin resultado.

"Las decisiones serias no toleran la agitación" declaró Putin, citado por la agencia de prensa rusa Interfax.

Por su parte Lukashenko aseguró que las relaciones entre ambos países son "inquebrantables" pero advirtió que una crisis económica de su país afectaría por igual a Rusia.

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