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Un centro de votación en Tirana en las elecciones legislativas albanesas el 25 de junio de 2017

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El primer ministro socialista albanés Edi Rama parecía estar en posición de alcanzar la victoria en las legislativas en la madrugada del lunes, preludio de un segundo mandato en el que el dirigente espera que empiecen las negociaciones de adhesión a la Unión Europea.

Desde su cuartel general en Tirana, Edi Rama, en el poder desde 2013, se mantenía prudente, mientras que los resultados debían publicarse el lunes. Varias horas después de que cerraran las urnas, todavía no había hecho ninguna declaración.

Pero, según medios locales, el primer ministro envió mensajes a los diputados de su partido para anunciarles que su formación seguiría al frente del país.

En los primeros recuentos de votos, muy parciales, su partido recabaría alrededor del 50%, frente al 40% del Partido Democrático (derecha) de Lulzim Basha, de 43 años, quien, no obstante, se declaró "optimista sobre una victoria".

Uno de los aliados políticos de Edi Rama, el alcalde de Tirana, Ericon Veliaj, saludó en Twitter "una victoria de la política del progreso, de las reformas, de las aspiraciones europeas".

Comentaba así los sondeos a pie de urna (no siempre fiables), que parecían confirmar el domingo por la noche a Edi Rama, de 52 años, como favorito.

Según estas encuestas, el desafío radicaba en saber si los socialistas lograrían la mayoría absoluta que dan 71 escaños de 140 de la cámara, lo que le permitiría gobernar sin aliarse con la derecha, algo que los analistas juzgaban plausible antes de la votación.

- 'En calma' -

Los comicios se llevaron a cabo sin graves incidentes, aunque los dos grandes partidos y el Movimiento Socialista para la Integración (LSI) se acusaron mutuamente de "intimidación" y "compra de votos".

La vice primera ministra encargada de las elecciones, Ledina Mandija, declaró, por su parte, que "los comicios se llevaron a cabo en calma a pesar de unos incidentes".

Tras una campaña tranquila, unas elecciones sin incidentes ni graves acusaciones de fraude serían una novedad en Albania y, ante 3.000 observadores, 300 de ellos extranjeros, mandarían una buena señal en un momento en que todos los partidos esperan iniciar pronto negociaciones de adhesión a la UE a la que el país es candidato desde 2014.

- Negociaciones con la UE -

Según Edi Rama, "la mayoría y la oposición pedirán conjuntamente después de las elecciones la apertura de negociaciones con la UE".

Albania es uno de los países más pobres de Europa, con un salario medio de 340 euros (380 dólares) mensuales. El desempleo ha llevado a miles de personas, en particular a los jóvenes, a abandonar el país. Además de los 2,9 millones de albaneses que viven en el país, hay 1,2 millones en el extranjero, un récord mundial en proporción a la población total.

Según el último informe de la Comisión Europea, el país tiene instituciones judiciales "lentas e ineficaces" y "continua prevaleciendo la corrupción".

"Queremos un Estado de derecho, una justicia que funcione, queremos que se apliquen las leyes, una mejor situación económica y calma", dijo este domingo Valentina Muzeqari, una habitante de Tirana de 67 años. "Llevamos mucho tiempo esperando la adhesión de Albania a la Unión Europea. Creo que esta vez nos abrirán la puente", prosiguió.

Entretanto, su país deberá lidiar con otro asunto espinoso: el tráfico de cannabis albanés, que inunda los mercados europeos y, según estimaciones, genera ganancias equivalentes a un tercio del producto interior bruto del país.

AFP