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El aspirante republicano Donald Trump durante un acto de campaña en el Centro American Airlines en Dallas el 14 de septiembre de 2015

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La propuesta de Donald Trump de cerrar Estados Unidos a los musulmanes motivó un repudio unánime que abarca desde la Casa Blanca hasta altos funcionarios de la ONU y jefes de Estado extranjeros, así como a sus rivales republicanos en la carrera presidencial de 2016.

Favorito entre los aspirantes presidenciales por el Partido Republicano, Trump causó estupor al señalar que Estados Unidos debía impedir el ingreso a todos los musulmanes, en una campaña en la que ya trató a los mexicanos como "violadores" y defendió la expulsión de 11 millones de inmigrantes.

"Lo que dijo Donald Trump lo descalifica para ser presidente", declaró este martes en la Casa Blanca Josh Earnest, portavoz del presidente Barack Obama, al evocar las declaraciones "moralmente reprensibles" del precandidato republicano.

"La verdadera cuestión para el Partido Republicano es saber si se dejará conducir hacia la basura de la historia junto a Donald Trump", agregó Earnest, utilizando un inusual tono estridente desde el podio en la Casa Blanca.

El primer ministro británico, David Cameron, consideró las declaraciones de Trump como "simplemente equivocadas", y su portavoz dejó claro que el dirigente está "en total desacuerdo con ellas", una frase que se repitió en diversos idiomas y lugares del mundo.

Manuel Valls, el generalmente discreto primer ministro francés, fue todavía más directo y en un mensaje en la red Twitter afirmó que Trump, "al igual que otros, alimenta el odio y las generalizaciones".

Tras la masacre en San Bernardino, California, que dejó 14 muertos Trump justificó su idea de un cierre completo del país a los musulmanes "hasta que los legisladores entiendan qué diablos está pasando" y señaló que numerosos musulmanes prefieren la sharia (ley islámica) a la Constitución de Estados Unidos.

- La ONU "preocupada" -

Altos funcionarios de Naciones Unidas también alzaron su voz en repudio. En Ginebra, la portavoz del Alto Comisionado de la ONU para los Refugiados (Acnur), Melissa Fleming, expresó la "preocupación" de ese organismo "por la retórica utilizada en la campaña electoral (de EEUU) que pone en peligro un importante programa de acogida" de refugiados sirios.

El alto comisionado para los Derechos Humanos, Zeid Ra'ad Al Hussein, fue más tajante y consideró como "totalmente irresponsable, sabiendo lo que quieren los extremistas: hacer su juego a costa de la mayoría de los musulmanes comunes".

El director del Centro Islámico de Nueva Jersey, Ahmed Shadeed, advirtió que las ideas de Trump incitan a que "la gente nos haga daño".

En El Cairo, Dar al Iftaa, la máxima autoridad religiosa de Egipto, condenó los "comentarios extremistas y racistas", y agregó que solo servirán para atizar tensiones entre comunidades.

- "Esta desquiciado" -

En Estados Unidos, la reacción a las declaraciones de Trump también fueron airadas: el polémico candidato fue tratado en las redes sociales de "demagogo fascista", y hasta hubo quien propuso que fuera colocado en un cohete y enviado al espacio.

El exgobernador de Florida y precandidato republicano a la Casa Blanca, Jeb Bush, escribió en Twitter que "Donald Trump está desquiciado".

En la misma línea se pronunció el senador Lindsey Graham, uno de los pesos pesados del Partido Republicano en cuanto a seguridad nacional. "Todo candidato a la presidencia debe hacer lo correcto y condenar el comunicado de ", tuiteó.

Los demócratas tampoco se quedaron callados. Hillary Clinton, favorita para las primarias, hizo un llamado a los musulmanes estadounidenses: "Eso que ustedes escucharon de parte de Trump y otros republicanos es (...) contra nuestros valores como nación". "Es también su país".

Por su parte, el multimillonario Jeff Bezos publicó un mensaje donde afirmó que se encargará de "reservar (a Trump) un asiento en el próximo cohete Blue Origin. Mándenlo al espacio".

Trump justificó su idea de un cierre completo del país a los musulmanes "hasta que los legisladores entiendan qué diablos está pasando", pero el diputado republicano Mike Turner dijo que esa visión era "deplorable".

"No sólo es deplorable, también muestra que Trump no está calificado para ser presidente de Estados Unidos. Muestra que no entiende nuestras leyes, muestra sin dudas que no entiende nuestra historia ni la historia de la humanidad", dijo Turner.

AFP