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Lee Mi-Seon, directora del Centro de Sismología y Vulcanología de Corea del Sur, localiza en un mapa el 3 de septiembre de 2017 en Seúl el "terremoto artificial" registrado en Corea del Norte tras el ensayo nuclear

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El presidente ruso Vladimir Putin pidió este domingo dialogar y "no ceder a la emoción", tras un nuevo ensayo nuclear de Corea del Norte, mientras el resto de la comunidad internacional lo condenaba con firmeza.

En una conversación telefónica con el primer ministro japonés, Shinzo Abe, Putin pidió "no ceder a la emoción, actuar de manera calma y ponderada", y subrayó que los problemas de la península coreana "sólo deberían resolverse con medios políticos y diplomáticos", indicó un comunicado del Kremlin.

El resto de la comunidad internacional, empezando por el presidente Donald Trump, quien denunció acciones "muy hostiles y peligrosas para Estados Unidos", condenó con firmeza el nuevo ensayo nuclear, el sexto, de Corea del Norte.

"Las palabras y las acciones [de Corea del Norte] continúan siendo muy hostiles y peligrosas para Estados Unidos", escribió Trump en un tuit.

En enero, el presidente estadounidense ya advirtió de que no dejaría que el régimen comunista de Pyongyang utilizase misiles balísticos intercontinentales (ICBM, por sus siglas en inglés), y el mes pasado prometió responder con "fuego y furia"

Este domingo Trump aseguró además que "Corea del Sur está descubriendo, como ya les dije, que su intento de apaciguamiento con Corea del Norte no funcionará, ¡solo entienden una cosa!".

China, el principal apoyo económico de Corea del Norte, también "condenó vigorosamente" la prueba y pidió a Pyongyang que "cese sus acciones erróneas que agravan la situación y no sirven a sus propios intereses".

Igual que China, países como Japón, Corea del Norte y Francia no tardaron en condenar la nueva violación de las numerosas resoluciones de la ONU, que exige el fin de los programes nucleares y balísticos norcoreanos.

El secretario general de Naciones Unidas, Antonio Guterres, calificó este ensayo nuclear como "profundamente desestabilizador" para la seguridad regional y llamó a Corea del Norte a detener estas acciones.

Antes de que se conocieran los detalles del test, el primer ministro nipón, Shinzo Abe, dijo que un nuevo ensayo nuclear era "absolutamente inaceptable".

Por su parte, el presidente surcoreano, Moon Jae-In, pidió "el castigo más fuerte" contra Pyongyang, con nuevas sanciones de la ONU, con el objetivo de "aislar completamente a Corea del Norte".

También el presidente francés, Emmanuel Macron, pidió a la comunidad internacional que "reaccione con la mayor firmeza" y aseguró que el ensayo nuclear "atenta contra la paz y la seguridad".

Tanto Macron como la canciller alemana, Angela Merkel, y el jefe del gobierno italiano, Paolo Gentiloni, son favorables a "fortalecer" las sanciones de la Unión Europea (UE) contra Pyongyang que, según el gobierno alemán, ha entrado en una "nueva dimensión" en sus provocaciones.

- "Conservar la calma" -

Aunque Rusia condenó el ensayo nuclear por el "desprecio" de Corea del Norte a las resoluciones de la ONU, hizo también un llamamiento a la calma. "Es muy importante conservar la calma y abstenerse de cualquier acción, que llevaría a una nueva escalada", dijo el ministro de Relaciones Exteriores ruso.

A principios de agosto, el Consejo de Seguridad de Naciones Unidas adoptó un nuevo paquete de sanciones internacionales para privar a Corea del Norte de los ingresos de sus exportaciones de plomo, hierro, otros minerales, así como de productos de su actividad pesquera.

China, el país destinatario del 90% de las exportaciones norcoreanas, aprobó estas sanciones, pero pidió continuar con la vía diplomática.

Este domingo, China reiteró que continuará colaborando con la comunidad internacional "para promover de manera inquebrantable el objetivo de desnuclearizar la península y preservar la estabilidad" regional.

En Europa, la máxima responsable de la diplomacia de la Unión Europea, Federica Mogherini, denunció "una provocación grave" e "inaceptable".

Por su parte el secretario general de la OTAN, Jens Stoltenberg, expresó su preocupación por "el carácter desestabilizante de la actitud de Pyongyang, que amenaza la seguridad regional e internacional".

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AFP