Contenido externo

El siguiente contenido proviene de socios externos. No podemos garantizar al usuario el acceso a todos los contenidos.

Imagen distribuida por la oficina del guía supremo iraní, el ayatolá Ali Jamenei, que muestra la reunión entre éste y el presidente de Rusia, Vladimir Putin, el 23 de noviembre de 2015 en Teherán

(afp_tickers)

Los dos principales aliados del régimen de Bashar al Asad, el presidente ruso, Vladimir Putin, y el guía supremo iraní, Ali Jamenei, abordaron este lunes en Teherán el conflicto sirio, al margen de una cumbre de países exportadores de gas.

En su primer viaje a Teherán en ocho años, Putin tuvo un encuentro de hora y media "bastante constructivo" con el ayatolá Jamenei, declaró el portavoz del Kremlin, Dmitri Peskov.

Según imágenes del canal de televisión Rossiya 24, el presidente de Rusia, el mayor apoyo internacional del régimen sirio junto a Irán, dijo durante el encuentro que "nadie puede ni debe imponer desde el exterior cualquier forma de gobierno al pueblo sirio".

El mensaje iba claramente dirigido a Estados Unidos, Francia, Arabia Saudí y Turquía, que exigen al presidente sirio, Bashar al Asad, que abandone el poder.

"Las dos partes han destacado la unidad de puntos de vista entre Moscú y Teherán sobre el carácter inadmisible de las tentativas exteriores de dictar alternativas para una solución política" en Siria, aseguró Peskov.

Jamenei reiteró que Asad "es el presidente legal y elegido por el pueblo sirio" y consideró que "Estados Unidos no tiene derecho a ignorar esa elección", según su página web.

Moscú y Teherán siempre han respaldado a Asad, desde que una ola de protestas duramente reprimida se convirtió en 2011 en una guerra civil que ha causado más de 250.000 muertos en Siria.

La atención internacional se centra ahora en detener el avance del grupo yihadista Estado Islámico (EI), que aprovechó en 2014 el caos de la guerra para adueñarse de amplias franjas de territorio en Siria y en Irak, donde autoproclamó un califato.

La organización extremista sunita ha reivindicado desde entonces numerosos atentados en el extranjero, entre ellos el que dejó 130 muertos el 13 de noviembre en París.

Rusia inició el 30 de septiembre una campaña aérea contra los grupos rebeldes sirios. En las últimas semanas, ha intensificado sus bombardeos contra la organización EI en el país, después de que este grupo derribara, el 31 de octubre, un avión ruso que sobrevolaba la península egipcia del Sinaí con 224 personas a bordo.

Por su parte, Irán brinda una asistencia militar al régimen de Siria, adonde envió a 'consejeros' y 'voluntarios'.

El Kremlin lleva semanas defendiendo la creación de una gran coalición internacional que incluya a Irán, Jordania y otros países de la región para luchar contra el EI, pero Jamenei se opone a esa idea.

"A largo plazo, el plan de los estadounidenses es dominar Siria y luego tomar el control de la región", lo cual supone "una amenaza (...) especialmente para Rusia e Irán", afirmó el ayatolá.

Jamenei, la mayor autoridad política, religiosa y militar de Irán, coincidió sin embargo con Moscú en la necesidad de actuar contra el grupo EI. Si "los terroristas no son aniquilados (...), extenderán sus actividades destructoras a Asia Central y otras regiones", avisó.

- Relaciones estrechas -

Tras su encuentro con el guía supremo, se prevé que Putin participe en la cumbre de países exportadores de gas a la que asistirán otros ocho presidentes y jefes de Gobierno, entre ellos el venezolano Nicolás Maduro y el boliviano Evo Morales.

Rusia, que a la sazón formaba parte de la Unión Soviética, fue uno de los primeros países que reconoció a la República Islámica de Irán en 1979. Pero Moscú respaldó al Irak de Sadam Husein en su guerra contra Irán entre 1980 y 1988.

Ambos países estrecharon desde entonces sus vínculos con una importante cooperación económica y militar.

Antes de su llegada a Teherán, Putin levantó la prohibición de venta y entrega de material tecnológico relacionado con la energía atómica, de conformidad con el acuerdo sobre el programa nuclear iraní que firmaron Irán y las grandes potencias en julio.

Los dos países están entre los principales productores mundiales de gas, y quieren aumentar el consumo de esa fuente de energía, garantizar precios justos así como la transparencia del mercado.

Tras la reunión de los países exportadores de gas, el presidente Putin, que viajó a Irán con su ministro de Relaciones Exteriores, Serguei Lavrov, iba a entrevistarse con su homólogo iraní, Hasan Rohani.

AFP