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El presidente ruso, Vladimir Putin (I), y el primer ministro griego, Alexis Tsipras, en rueda de prensa en Atenas el 27 de mayo

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El presidente ruso, Vladimir Putin, rubricó acuerdos de cooperación económica con Atenas este viernes, en su primera visita bilateral en más de un año a un país de la Unión Europea (UE), que debe decidir en junio si prolonga sus sanciones a Rusia por el conflicto ucraniano.

Cuando se acerca el momento de la decisión, Rusia presiona a su vez amenazando con prolongar hasta 2017 su embargo de alimentos decretado como retorsión, y responsable de una falta de ganancias para los agricultores europeos.

El presidente ruso, que en febrero de 2015 había viajado a Hungría, llegó el viernes a Grecia mientras las relaciones siguen tensas con la UE.

Italia y Hungría han mostrado sus reservas sobre la prolongación de las sanciones impuestas en 2014, y el ministro alemán de Exteriores, Frank-Walter Steinmeier, reconoció el jueves que será "más difícil" este año.

Steinmeier planteó la posibilidad el viernes de levantar "gradualmente" estas medidas si se realizan progresos "de aquí a finales de junio" en la aplicación de los acuerdos de Minsk sobre el conflicto ucraniano.

El G7, reunido con anterioridad en Japón, parecía más firme al reiterar que las sanciones se podrían anular "cuando Rusia haya cumplido" los compromisos de Minsk, o ser agravadas en caso contrario.

Putin declinó responder a este pronunciamiento en su comparecencia ante la prensa, la noche del viernes, con el primer ministro griego, Alexis Tsipras.

"La cuestión de las sanciones no es nuestro problema, nosotros no las impusimos, nosotros adoptamos medidas como respuesta. Si se levantan, nosotros haremos lo mismo", se limitó a declarar.

Por su parte, la Grecia de Alexis Tsipras mantiene unas relaciones excelentes con Moscú. Pero Atenas, que sigue jugando una partida muy reñida con sus acreedores europeos, no tiene la intención de disociarse del voto general sobre la prolongación de las sanciones.

Tsipras recalcó la noche del viernes que "Grecia pertenece a la UE y respeta absolutamente sus compromisos con los organismos internacionales que integra".

- 'Enfoques fóbicos' -

También apuntó que Grecia puede jugar el papel de "puente de amistad y cooperación" entre Rusia y la UE y entre Rusia y la OTAN.

Las relaciones de Moscú con la Alianza se tensaron más tras el despliegue de elementos del escudo antimisiles estadounidense en Rumanía.

Rusia y Grecia firmaron el viernes "un gran paquete de acuerdos", según la traducción al griego de las palabras de Putin, sobre todo en materia de cooperación energética y turismo ruso en Grecia.

Putín manifestó el interés de Rusia por la privatización de los ferrocarriles griegos y del puerto de Salónica.

"Rusia necesita no perder comba con China, que está comprando un verdadero collar de perlas de puertos" europeos, incluyendo El Pireo, indicó Ioannis Mazis, profesor de geopolítica de la Universidad Nacional de Atenas.

Siete ministros y los presidentes de los dos gigantes rusos del gas y el petróleo, Gazprom y Rosneft, figuraban en la delegación.

Ahora que Grecia, cuyas relaciones con los acreedores se han calmado mucho los últimos meses, "pasa la página de la incertidumbre y puede contemplar con optimismo las perspectivas de reactivación", "reforzar nuestras relaciones es una decisión estratégica", había declarado con anterioridad Tsipras a Putin.

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AFP