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Una caja de lechugas iceberg, a la venta en un supermercado este viernes 3 de febrero en el centro de Londres

(afp_tickers)

Dos de las principales cadenas de supermercados británicas empezaron a racionar lechugas y brócolis para hacer frente a la escasez de vegetales procedentes de España, explicaron este viernes.

Tesco, la primera cadena de supermercados del país, prohíbe desde esta semana comprar más de tres lechugas de la variedad iceberg por cliente, señaló un portavoz de la empresa.

"Tenemos problemas de existencias por el mal tiempo en España", explicó este portavoz, precisando que la medida se aplica en todos los supermercados del país.

La cadena Morrisons, cuarta del Reino Unido, fue más allá y restringió las compras a dos lechugas y tres brócolis por cliente, señaló un portavoz. "Hemos instaurado cuotas (...) para garantizar el buen aprovisionamiento a nuestros clientes regulares".

El Gobierno tomó nota del asunto. Una portavoz de la primera ministra Theresa May admitió que "claramente, el mal tiempo en el continente está afectando a las cosechas de algunas lechugas y vegetales", precisando que el Ministerio de Alimentación, Medio Ambiente y Temas Rurales "está vigilando la situación".

- #courgettecrisis y #lettucecrisis -

Preguntada sobre si May está inquieta por la situación, la portavoz respondió lacónicamente: "Esta mañana no he hablado con la primera ministra sobre sus compras habituales de verduras".

Las zonas mediterráneas de España, en particular el este, sufrieron lluvias diluvianas en diciembre, seguidas de una ola de frío que trajo nieve a localidades al nivel del mar, como Valencia, un hecho rarísimo.

Como resultado de ello, el Reino Unido sufre también escasez de calabacines, berenjenas y apio desde hace varias semanas, sin que se haya llegado al racionamiento de estos productos.

Las dificultades, que podría durar hasta la primavera, han disparado los precios, que ya no eran baratos en lugares como Londres, y obligado a importar desde lugares más lejanos como EEUU.

Algunos supermercados colocaron mensajes en su sección de verduras. "Lo sentimos: existencias agotadas", como el que se podía ver en un Tesco próximo a la catedral de San Pablo de Londres.

"Llevaba buscando calabacines desde hace una semana", explicó a la AFP una clienta londinense en una tienda Morrisons. Este supermercado ofrecía el viernes calabacines a 3,53 libras el kilo (4,1 euros, 4,4 dólares): "aún así, ¡no voy a pagar este precio!", protestó.

El fenómeno se trasladó a las redes sociales bajo las etiquetas #courgettecrisis ("crisis del calabacín") y #lettucecrisis ("crisis de la lechuga").

El medio satírico The Daily Mash también terció en la historia: "los restaurantes de curry se exponen a la quiebra (...) sin esa lechuga flácida puesta para ser despreciada por sus clientes".

España es el primer productor y exportador de verduras de Europa, y Francia y el Reino Unido son sus principales clientes. Según el Ministerio de Agricultura español, la producción de frutas y verduras se restablecerá en las próximas semanas, aunque para aquellas cultivadas al aire libre la recuperación "será más lenta, en particular para la lechuga".

Dieter Lloyd, portavoz de la asociación británica de cultivadores de lechugas, dijo que la idea del racionamiento puede sonar extraña hoy en día, pero que "generalmente la gente tampoco compra tres lechugas iceberg ni seis paquetes de cogollos".

"La razón por la que" impusieron el racionamiento, añadió, "los mayoristas, los restaurantes, los hoteles iban a los supermercados a comprar cajas enteras".

AFP