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Reclamado por Italia, Brasil pone a Cesare Battisti en prisión preventiva

El exmilitante de extrema izquierda y escritor italiano Cesare Battisti llega a la sede de la Policía Federal brasileña escoltado por la policía, el 5 de octubre de 2017 en Corumba, Brasil afp_tickers
Este contenido fue publicado el 05 octubre 2017 - 17:50
(AFP)

Un juez brasileño decretó este jueves la prisión preventiva del exmilitante de extrema izquierda y escritor italiano Cesare Battisti, condenado a cadena perpetua en su país, en un nuevo episodio de este culebrón diplomático-judicial con Roma, que reclama su extradición desde hace décadas.

El exactivista había sido detenido el miércoles en Corumbá, una localidad brasileña fronteriza con Bolivia, bajo la sospecha de un posible delito de evasión de divisas, luego de encontrarle 6.000 dólares y 1.300 euros sin declarar en una inspección de rutina.

Pese a tratarse de un crimen excarcelable mediante fianza, el juez decidió prorrogar el arresto de forma indeterminada al ver indicios de que Battisti, con una pena a perpetuidad en su país por haber cometido cuatro homicidios en los años 70, podría estar tratando de fugarse.

"El magistrado cree que, temiendo ser extraditado, el italiano trataba de salir de Brasil, ya que el gobierno de Italia insiste en la extradición", explicó más tarde la justicia federal del estado de Mato Grosso do Sul (centro-oeste) en un comunicado.

"Sus antecedentes, gravísimos, imponen el decreto de su prisión preventiva", añadió.

La decisión llegó apenas horas después de que Roma confirmara públicamente su voluntad de reclamar de nuevo la extradición del exmilitante, símbolo de los "años de plomo" en el país europeo.

"Hoy trabajamos con el embajador (en Brasil, Antonio) Bernardini para traer a Battisti a Italia y entregarlo a la justicia. Seguimos trabajando con las autoridades brasileñas", declaró el ministro italiano de Exteriores, Angelino Alfano.

Exintegrante del grupo Proletarios Armados por el Comunismo, Battisti, hoy de 62 años, huyó al gigante sudamericano en 2004, donde vivió en la clandestinidad antes de ser detenido en 2007 en Rio de Janeiro.

Dos años después, a pedido de Roma, la Corte Suprema brasileña autorizó su extradición, que fue negada en 2010 por el entonces presidente Luiz Inácio Lula da Silva en el último día de su segundo gobierno.

Desde 2007, Battisti estuvo encarcelado cuatro años cerca de Brasilia antes de ser puesto en libertad en junio de 2011. Ese mismo año, el Consejo Nacional de Inmigración le otorgó un permiso de residencia permanente.

Pero la última demanda de extradición por parte de Italia fue el 25 de septiembre y, según los medios del país europeo, el presidente brasileño Michel Temer se habría mostrado favorable.

"La situación de Battisti respecto a la época de Lula cambió", afirmó una fuente del Palacio presidencial de Planalto a la AFP este jueves, aunque resaltó que no se trata de un asunto prioritario y, de retomarse el proceso, podría durar bastante tiempo.

El exactivista se ha declarado siempre inocente de los crímenes que se le imputan, pese a que afirma "tener una mirada crítica sobre su pasado, aunque sin arrepentirse".

- 'Doctrina Mitterrand' -

En junio de 1979, Battisti fue detenido en Milán en el marco de la investigación por uno de los homicidios. Fue condenado a 12 años de prisión por participación en banda armada, pero consiguió evadirse de la prisión de Frosinone, cerca de Roma, y huir a Francia en 1981 y luego a México, antes de retornar a Francia.

Ahí encontrará refugio durante casi 15 años al beneficiarse del compromiso del presidente socialista francés François Mitterrand de no extraditar a ningún militante de extrema izquierda que hubiera renunciado a la lucha armada. Una posición conocida como la "doctrina Mitterrand".

Después de reconvertirse en escritor de libros policiales, Battisti abandonó Francia en 2004 ante la perspectiva de ser extraditado a Italia, pues el entonces presidente, el conservador Jacques Chirac, se mostraba favorable a ello.

El exmilitante gozó en aquel momento del apoyo de personalidades y de intelectuales como la novelista Fred Vargas, el filósofo francés Bernard-Henri Lévy o el Abad Pierre. Pudo huir a Brasil con una falsa identidad y, según él, con la ayuda de los servicios secretos franceses.

"¿Lo que yo quiero?" decía en aquella época. "Una reconciliación con el pueblo italiano. Hace falta una amnistía, otros países lo han hecho".

Tras salir de la prisión de Brasilia en 2011, Cesare Battisti se refugió en el estado de Sao Paulo, donde se casó años después y prosiguió su carrera de escritor.

En abril de 2012, lanzó en Rio de Janeiro su novela "Frente a la pared", inspirada en sus cuatro años de detención en la cárcel brasileña.

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