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Un avión Tornado GR4 de la Royal Air Force (RAF) británica despega de la base de Marham, en Norfolk (en el este de Ingalterra), el 3 de diciembre de 2015

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Los aviones de la Royal Air Force (RAF) británica realizaron este jueves sus primeros bombardeos contra campos petrolíferos del Estado Islámico (EI) en Siria, tan solo unas horas después de recibir la luz verde del Parlamento para entrar en guerra.

Unos aviones Tornado de la Royal Air Force (RAF) "efectuaron la primera operación ofensiva en el cielo de Siria", anunció un portavoz del Ministerio británico de Defensa, y todo indica "que los ataques tuvieron éxito".

Los aviones usaron "bombas guiadas Paveway IV para llevar a cabo ataques a seis blancos en el extenso campo petrolífero de Omar, 35 millas (unos 56 kilómetros) dentro de Siria en su frontera este, con Irak", informó el Ministerio.

Según las autoridades británicas, la principal fuente de ingresos del EI procede de los campos petrolíferos en su territorio, sobre todo en el este de Siria. "El blanco fueron elementos de la infraestructura del campo petrolífero cuidadosamente seleccionados, asegurándose de que tendrán un impacto significativo en la capacidad de Daésh (acrónimo árabe del EI) de extraer petróleo para financiar su terrorismo", concluyó el ministerio.

Londres se suma así a Estados Unidos, Francia y Rusia y otros países que atacan al Estado Islámico desde hace meses.

El Gobierno británico presentó su decisión de participar en la coalición como una respuesta a la demanda francesa de ayuda tras los atentados del 13 de noviembre en París, que dejaron 130 muertos, y por la necesidad de debilitar al Estado Islámico antes de que atente eventualmente en Reino Unido.

- Más de diez horas de debate tenso -

Los ataques se produjeron tan solo horas después de que el Parlamento autorizara los bombardeos en Siria por 397 votos a favor y 223 en contra tras más de diez horas de debate.

La aviación británica ya estaba bombardeando posiciones del EI en Irak, lo que explica la rapidez con la cual entró en acción.

"Creo que la Cámara (de los Comunes) ha tomado la decisión correcta para mantener seguro Reino Unido", escribió Cameron en Twitter. El ministro de Relaciones Exteriores del Gobierno conservador, Philip Hammond, dijo que "Reino Unido está más seguro esta noche con la decisión que ha tomado el Parlamento".

El presidente de Estados Unidos, Barack Obama, también se congratuló: "desde el comienzo de la campaña contra el EI, Reino Unido ha sido uno de nuestros socios más valiosos en el combate", dijo Obama en un comunicado, en el que subrayó que espera ansioso que las fuerzas aéreas británicas se unan a las operaciones en Siria.

Muchos diputados usaron su turno para exigir airados a Cameron que se disculpase por haber tildado de "simpatizantes terroristas" a quienes se oponen a su iniciativa, en una reunión con colegas conservadores el martes. Estas palabras "degradan el cargo de primer ministro y minan la seriedad de las deliberaciones de hoy", respondió el líder de la oposición, el laborista Jeremy Corbyn, que dio libertad de voto a su bancada.

Corbyn lamentó el resultado de la votación, que rompió incluso las filas de los conservadores y los laboristas, con numerosos diputados votando contra sus líderes. "Los soldados británicos estarán ahora en peligro y la pérdida de vidas inocentes es tristemente inevitable", lamentó Corbyn.

El permiso del Parlamento se produce dos años y medio después de que rechazara participar en una acción militar contra el presidente sirio, Bashar Al Asad, por usar armas químicas contra la población de su país.

Las dudas creadas por las guerras de Irak y Afganistán, en las que Reino Unido participó a instancias del exprimer ministro laborista Tony Blair, pesaron en el debate. "El espectro de Irak, Afganistán y Libia planea sobre este debate", dijo Corbyn, a lo que Cameron respondió: "esto no es 2003. No podemos usar errores pasados para justificar la indiferencia o la pasividad".

Las dos guerras costaron la vida a más de 600 soldados británicos y hay quien cree que provocaron los atentados de 2005 en Londres. Como el entonces alcalde de la capital británica, Ken Livingstone, que la semana pasada acusó a Blair: "Si no hubiéramos invadido Irak, aquellos cuatro hombres no hubieran matado a 52 londinenses, lo sabemos".

AFP