El presidente del parlamento israelí, un aliado cercano del primer ministro Benjamin Netanyahu, renunció este miércoles, abriendo el camino a una votación que podría verlo reemplazado por un rival del jefe de gobierno, en un país sumido en una larga crisis política.

Esta dimisión representa un nuevo revés para Netanyahu, quien está acusado de corrupción en tres casos, y quien no fue encargado de formar el próximo gobierno tras las legislativas del 2 de marzo.

Su rival, Benny Gantz, quien actualmente trata de formar un gobierno, podría intentar colocar a uno de sus aliados a la cabeza del Parlamento.

Sería entonces más fácil para los adversarios de Netanyahu, el primer ministro que más tiempo ha estado en ese cargo en la historia de Israel, de adoptar una ley que impida a toda persona acusada ser primer ministro.

Edelstein, miembro del partido Likud de Netanyahu y quien ocupaba la jefatura parlamentaria desde hace siete años, decidió renunciar para evitar tener que acatar una orden del Tribunal Supremo que le exige, tres semanas después de las elecciones legislativas, organizar la elección de su sucesor de aquí a la medianoche de este miércoles como deseaba la mayoría de los diputados.

Anunciando su dimisión durante la sesión parlamentaria, Edelstein criticó duramente al Tribunal Supremo, acusándolo de "una intervención arrogante de la justicia en los asuntos del poder legislativo elegido".

La alta corte "debilita las bases de la democracia israelí" agregó, afirmando que no dejaría que no dejaría que Israel se hunda en "la anarquía".

- Crisis política -

Dado que su dimisión no surtirá efecto hasta dentro de 48 horas, está obligado a organizar la elección de su sucesor, indicó el fiscal general Avichai Mandelblit en un comunicado.

No obstante, Edelstein, que podría ser acusado de desacato, reiteró su negativa a obedecer al Tribunal.

"Mi conciencia no me permite respetar el juicio (del Tribunal), por eso renuncié", dijo en un comunicado.

Gantz aseguró que el parlamento "pertenece a los ciudadanos israelíes y los diputados deben respetar las leyes del Estado de Israel y las decisiones de la justicia".

"Nadie está por encima de la ley", escribió en Twitter.

La dimisión ocurre en plena crisis política, pues tres comicios en menos de un año no han permitido la formación de un gobierno.

A la parálisis política se añade ahora la crisis sanitaria que plantea el nuevo coronavirus, con 2.030 casos de contagios y cinco muertes.

Al anunciar su dimisión, Edelstein pidió la formación de un gobierno de unión para gestionar la epidemia. "Todos debemos actuar y unirnos", declaró.

Tras las legislativas, Gantz fue encargado de formar un gobierno gracias al apoyo de 62 diputados, frente a 58 para el primer ministro saliente.

Pero, con un paisaje político dividido, no es seguro que Gantz logre formar una coalición estable.

Netanyahu ha reclamado incesantemente la formación de un gobierno de unión en el que él y Gantz se irían alternando en el poder.

Pero Gantz no quiere que el gobierno tenga al frente a alguien inculpado por la justicia, como es el caso de Netanyahu, investigado por corrupción en tres casos distintos.

"Pido la formación inmediata de un gobierno de unidad nacional", volvió a insistir Netanyahu este miércoles.

El presidente del país, Reuven Rivlin, aseguró por su parte en un tuit que "la obligación de cada uno de nosotros es obedecer las sentencias de la justicia".

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