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La primera ministra británica, Theresa May, en el mercado de Abingdon, en el noroeste de Londres, el 15 de mayo de 2017

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Un poco común paseo de la primera ministra británica Theresa May por un mercado británico, este lunes, acabó con una mujer reprochándole los recortes del gobierno conservador.

"¡Quiero que me devuelvan mi pensión por discapacidad!", le espetó la mujer, que se presentó como Cathy y dijo sufrir "problemas leves de aprendizaje".

"Los peces gordos se llevan el dinero, y a nosotros no nos queda nada", insistió la mujer, en un episodio filmado por las cámaras de Channel 5 en el mercado de Abingdon, en el sur de Inglaterra.

"No puedo vivir con 100 libras al mes. Me lo han quitado todo", lamentó. "No tengo un cuidador, estoy enfadada", añadió.

Un hombre se dirigió también a May para decirle que era "la mejor candidata de un grupo muy malo", a lo que ella respondió que iba a tomárselo como "un elogio".

El paseo de May fue una excepción a una campaña muy medida y controlada por su equipo, y que le ha valido acusaciones de estar rehuyendo a los votantes, pese a contar con una ventaja en los sondeos de intención de voto de más de 20 puntos.

La oposición aprovechó este episodio para atacar a May. La primera ministra, escribió en Twitter el líder de la oposición, el laborista Jeremy Corbyn, "se ve confrontada al sufrimiento que su gobierno ha causado".

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