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Recuento de votos en un colegio electoral de Kigali, el 18 de diciembre de 2015

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Los ruandeses votaron masivamente por una reforma constitucional que permite ser candidato a un tercer mandato consecutivo al presidente Paul Kagame, en el poder desde 1994.

El "sí" a favor de la enmienda constitucional obtuvo el 98,4% de los votos, contra el 1,6% para el "no", de acuerdo con resultados oficiales de la Comisión Electoral en los 30 distritos del país.

"Hemos presenciado la voluntad del pueblo. Está claro que lo que la gente quiere lo puede obtener", declaró Kalisa Mbanda, responsable de la Comisión electoral nacional, tras anunciar los resultados preliminares.

Al anunciarse hace semanas el proyecto de reforma constitucional, que podría incluso llegar a permitir a Kagame dirigir el país hasta 2034, socios internacionales de Ruanda, empezando por Estados Unidos, instaron al jefe de Estado a abandonar el poder en 2017, como preveía la Carta Magna vigente hasta ahora.

La Casa Blanca reiteró este sábado de nuevo el llamado.

"El presidente Kagame (...) tiene ahora una oportunidad histórica de consagrar su legado honrando sus compromisos en lo que respecta a los límites de mandatos establecidos cuando llegó al cargo", aseguró en un comunicado.

Unos 6,4 millones de ruandeses estaban inscritos para pronunciarse a favor o en contra de la reforma constitucional decidida en noviembre de 2015 que abarca varios artículos, en particular el 101 y el 172, que autorizan potencialmente a Kagame, de 58 años, mantenerse en el poder 17 años más.

La reforma constitucional recibió el apoyo de todas las formaciones políticas legales de Ruanda salvo una, el pequeño Partido Democrático Verde, que consideró que el plazo de 10 días entre el anuncio del referéndum y el voto era demasiado corto para hacer campaña.

- 'Estúpido votar no' -

Elegido presidente en 2003 y reelegido en 2010, con más del 90% de los votos cada vez, Kagame es el hombre fuerte de su país desde julio de 1994, cuando el Frente Patriótico Ruandés (FPR), que lideraba el hoy presidente, tomó Kigali y puso fin al genocidio en Ruanda.

Las matanzas a gran escala se venían registrando desde abril de 1994, tras la muerte del entonces presidente, Juvénal Habyarimana, al ser abatido su avión. Desde todos los estratos de la administración, se crearon listas de personas a eliminar. Las milicias hutu 'Interahamwe' y las Fuerzas Armadas Ruandesas (FAR) mataron metódicamente a los 'Inyenzi' ('las cucarachas', en idioma kinyarwanda, como apodaban a los tutsis), así como a los hutus opositores al partido de Habyarimana y a quienes se negaban a participar en las matanzas.

La victoria de los rebeldes del FPR provocó a su vez un éxodo de centenares de miles de hutus hacia el vecino Zaire (actualmente República Democrática del Congo).

Desde entonces, Kagame ha sido descrito en varias oportunidades por sus detractores como un líder autoritario. "Tras años de intimidaciones por parte del Gobierno (...) las manifestaciones públicas de desacuerdo son poco comunes", declaró Carina Tertsakian, de la ONG de defensa de los Derechos Humanos Human Rights Watch, tras darse a conocer los resultados parciales del referendo.

"Como un hombre nos dijo: Sería estúpido votar 'no', porque eso no cambiará nada", añadió.

AFP