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El general sirio Alí Abdalá Ayub confirma que el ejército ha lanzado "una vasta ofensiva con vistas a aplastar a los grupos terroristas y liberar las regiones y localidades que sufrieron el terrorismo" el 8 de octubre de 2015 en Damasco

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El ejército sirio confirmó el jueves el lanzamiento de una ofensiva con apoyo aéreo ruso y del Hezbolá libanés, en una escalada que preocupa a la OTAN por el creciente apoyo de Moscú al régimen de Damasco.

Los soldados sirios se apoderaron de la mayor parte de una colina estratégica, la de Jib Ahmar, en el oeste de Siria, "con ayuda del Hezbolá" libanés, afirmó a la AFP una fuente militar.

El Observatorio Sirio de Derechos Humanos (OSDH), una oenegé con sede en Reino Unido, confirmó este avance del ejército sirio.

En el noveno día de su campaña de bombardeos, la fuerza aérea rusa siguió intensificando sus ataques con el bombardeo, según Moscú, de 27 "blancos terroristas" en las provincias sirias de Raqa, Homs y Hama, donde destruyeron reservas de armas y escondites subterráneos.

Rusia había advertido el miércoles que sus operaciones estarían "sincronizadas con las operaciones terrestres del ejército sirio".

El general sirio Alí Abdalá Ayub confirmó que el ejército había lanzado "una vasta ofensiva en vistas a aplastar a los grupos terroristas y liberar las regiones y localidades que sufrieron el terrorismo".

"Los bombardeos rusos disminuyeron la capacidad de combate del EI (la organización yihadista Estado Islámico) y de otros grupos terroristas", precisó este general. En los últimos meses, el ejército sirio había sufrido varios reveses ante los grupos rebeldes.

Para el OSDH, los bombardeos rusos se produjeron en la provincia costera de Latakia, bastión del régimen, y la de Hama, especialmente en el sector de Sahl al Ghab, una llanura de la que el ejército sirio intenta desalojar a una coalición de rebeldes islamistas y de Al Qaida.

En esta misma provincia, los rebeldes derribaron un helicóptero militar, según esta oenegé, que no precisa si el aparato era sirio o ruso, ni lo que ocurrió con sus ocupantes.

Según una fuente de seguridad, el ejército se enfrentó a los yihadistas del EI en las inmediaciones del campo gasístico de Shaer, en la provincia de Homs.

Más al norte, en la provincia de Alepo, al menos 12 personas perdieron la vida en un atentado con coche bomba en Hreitan, una región controlada por grupos rebeldes, entre ellos el Frente al Nosra, indicó el OSDH, que atribuyó al EI el ataque.

- OTAN, 'a defender Turquía'-

En Bruselas, los ministros de Defensa de los 28 países miembros de la OTAN debatieron este jueves sobre las tensiones que genera el apoyo de Moscú al régimen de Asad, en especial por las "violaciones" por aviones rusos del espacio aéreo de Turquía, país miembro de la Alianza.

"Observamos una escalada inquietante de las actividades militares rusas en Siria", declaró el secretario general de la OTAN, Jens Stoltenberg.

Presente en Bruselas, el secretario de Defensa estadounidense, Ashton Carter, dijo que Rusia debería empezar a sufrir "pérdidas" humanas "en los próximos días".

Estados Unidos asegura que la casi totalidad de los bombardeos rusos no son contra el grupo EI, ni la rama local de Al Qaida (Frente Al Nosra), sino contra organizaciones armadas sirias de oposición, para consolidar al régimen de Asad.

Desde el principio de su intervención militar en Siria el 30 de septiembre, Rusia ha llevado a cabo bombardeos desde aviones de combate y desde barcos situados en el mar Caspio.

Carter lamentó, en este sentido, que los rusos lanzaran "misiles de crucero desde un buque situado en el mar Caspio sin advertir" de ello, ya que estos "se aproximaron a pocos kilómetros" de un dron estadounidense.

Rusia tuvo que desmentir también el jueves la caída en Irán de cuatro de estos misiles de crucero lanzados el miércoles en dirección a Siria, tal y como había afirmado un responsable norteamericano.

La intervención militar rusa en Siria ha generado importantes tensiones con Turquía, país abiertamente opuesto a Asad, y que sueña con que un régimen aliado lo reemplace para recuperar así su perdida influencia regional.

Tras los incidentes que implicaron a aviones militares rusos, considerados por Ankara como violaciones de su espacio aéreo, el presidente turco, Recep Tayyip Erdogan, advirtió el jueves que Rusia "no debe perder" sus importantes intereses comerciales en Turquía, en especial en lo que respecta a energía nuclear y gas natural.

La guerra en Siria ha provocado desde marzo de 2011 más de 240.000 muertos y ha obligado a huir de sus hogares a varios millones de personas, provocando una grave crisis humanitaria y migratoria.

AFP