Contenido externo

El siguiente contenido proviene de socios externos. No podemos garantizar al usuario el acceso a todos los contenidos.

Imagen de vídeo distribuida el 16 de agosto de 2016 del Ministerio de Defensa ruso que muestra un bombardero Tupolev Tu-22M3 en pleno ataque aéreo

(afp_tickers)

Bombarderos rusos atacaron este martes posiciones yihadistas despegando, por primera vez, desde un aeródromo en Irán, un paso más en la cooperación militar entre los dos principales aliados del gobierno sirio.

Estados Unidos, que lidera una coalición aérea internacional antiyihadista en Siria, dijo que el movimiento ruso dificultaba aún más la crisis, pero admitió que había sido informado de las operaciones rusas.

El ministerio ruso de Defensa declaró que bombarderos Tu-22M3 y Su-34 despegaron de la base militar de Hamedan, en el noroeste de Irán, para atacar en Siria posiciones del grupo Estado Islámico (EI) y del Frente al Nosra, actualmente conocido como Frente Fateh al Sham, tras renunciar a su lealtad a Al Qaida.

Estos ataques aéreos permitieron, según el ministerio, destruir "cinco grandes depósitos de armas y municiones" y campos de entrenamiento en Deir Ezor, en Saraqeb en la región de Idleb y en Al Bab, una ciudad controlada por el EI en la región de Alepo.

Los aviones rusos también bombardearon tres centros de mando en las regiones de Jafra y Deir Ezor, eliminando a "un gran número de combatientes", según el comunicado.

Esta es la primera vez que Rusia emplea un tercer país para bombardear Siria desde el inicio de su campaña militar en el país, hace casi un año.

En Washington, el portavoz del Departamento de Estado Mark Toner dijo que el despliegue ruso en Irán era "desafortunado, aunque no inesperado", añadiendo que aún "más difícil" una situación de por sí compleja.

Horas antes, el portavoz militar estadounidense Chris Garver había admitido que Moscú los había informado.

"Hemos garantizado la seguridad (de los rusos) cuando los bombardeos se dirigían (...) hacia su objetivo y cuando han regresado", precisó, añadiendo que esos ataques no habían "afectado a las operaciones de la coalición ni en Irak ni en Siria".

- Cooperación con EEUU -

Rusia e Irán son los dos principales aliados del régimen sirio de Bashar al Asad, al que apoyan política, financiera y militarmente contra rebeldes y yihadistas.

Moscú y Teherán "intercambian medios e infraestructuras" en el marco de la "lucha antiterrorista", explicó el secretario del Consejo supremo de seguridad nacional iraní, Ali Shamkhani, a la agencia estatal IRNA.

Una fuente militar reveló también el lunes a la agencia de prensa Interfax que Moscú había pedido a Irán y a Irak permiso para lanzar misiles de crucero rusos atravesando el espacio aéreo de estos países.

El ministro de Defensa ruso, Serguei Shoigu, anunció el lunes que Moscú y Washington estaban cerca de alcanzar un acuerdo sobre una cooperación militar en Alepo, ciudad clave en el conflicto en la que se enfrentan las fuerzas de Damasco contra los rebeldes.

Shoigu no precisó las modalidades de esta cooperación, pero un alto diplomático ruso, Alexei Borodavkin, indicó a la agencia Interfax que podría tratarse de la entrega de ayuda humanitaria conjunta y de un acuerdo para diferenciar a los grupos rebeldes "moderados" de los yihadistas en Alepo.

La situación en Alepo, así como la "coordinación de las acciones en la lucha contra grupos terroristas en Siria" fueron comentadas en una entrevista el martes por la tarde entre Lavrov, y su homólogo estadounidense, John Kerry, según un comunicado de la diplomacia rusa.

En esta ciudad del norte sirio, al menos 23 civiles, entre ellos varios niños, murieron este martes en una serie de intensos bombardeos rusos y del régimen contra dos barrios rebeldes, informó el Observatorio Sirio de Derechos Humanos (OSDH).

El régimen indicó por su parte que nueve civiles habían muerto en el bombardeo rebelde de zonas progubernamentales.

La oenegé Human Rights Watch acusó por su parte a la aviación siria y rusa de emplear en varias ocasiones bombas incendiarias en ataques "vergonzosos" contra civiles en el norte de Siria.

La guerra en Siria, que comenzó en marzo de 2011 tras la represión de pacíficas manifestaciones prodemocracia, ha dejado más de 290.000 muertos y ha obligado a millones de personas a abandonar sus hogares.

Neuer Inhalt

Horizontal Line


subscription form

Formulario para abonarse al Newsletter de swissinfo

Regístrese para recibir en su correo electrónico nuestro boletín semanal con una selección de los artículos más interesantes

Formulario para abonarse al Newsletter de swissinfo

swissinfo en español en Facebook

Únete a la nueva página de SWISSINFO EN ESPAÑOL en Facebook

Únete a la nueva página de SWISSINFO EN ESPAÑOL en Facebook

AFP