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Las fuerzas de seguridad egipcias revisan las pertenencias de los turistas en el balneario de Sharm El Sheij, en el mar Rojo, el 8 de noviembre de 2015

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Rusia y Reino Unido seguían repatriando este domingo a miles de turistas desde la ciudad egipcia de Sharm El Sheij, ocho días después de que un avión ruso se estrellara en la península del Sinaí con 224 personas a bordo.

Londres y Washington, así como varios investigadores internacionales, sospechan que una bomba explotó a bordo del avión después de que despegara desde esa estación balnearia del mar Rojo rumbo a San Petersburgo, el 31 de octubre.

El grupo yihadista Estado Islámico (EI) aseguró haber derribado el avión sin explicar cómo lo consiguió, pero Egipto se resiste a admitir la tesis de un atentado y repitió el sábado que no se podía sacar ninguna conclusión definitiva hasta que concluya la investigación.

La preocupación por la seguridad de la zona llevó, sin embargo, a Rusia a suspender todos sus vuelos hacia Egipto, a Reino Unido a hacer lo mismo con los aviones con destino a Sharm El Sheij y a varios países a recomendar a sus ciudadanos que no viajen a esa ciudad.

Decenas de miles de personas llevan días esperando para poder regresar a sus casas por culpa de las restricciones, que podrían suponer otro duro golpe para la vital industria turística de Egipto, que ya sufría las consecuencias de la violencia de los últimos años.

Moscú anunció el sábado el envío de 44 aviones para repatriar a los cerca de 80.000 rusos que se encuentran en Egipto, sobre todo en Sharm El Sheij y en otra estación balnearia del mar Rojo, Hurghada.

El viceprimer ministro, Arkadi Dvorkovich, dijo este domingo en Moscú que unos 11.000 turistas habían sido repatriados en las últimas 24 horas y anunció que más personas regresarán a Rusia este domingo. El Kremlin insiste en que la decisión de suspender sus vuelos hacia Egipto no significa que crea que la catástrofe aérea fue resultado de un atentado. Pero Dvorkovich aseguró que Rusia mandará a expertos para inspeccionar los aeropuertos egipcios y comprobar si se debe reforzar su seguridad.

- Frustración -

Londres también empezó a repatriar a los cerca de 20.000 británicos que se hallaban en Sharm El Sheij cuando se estrelló el avión. Ya fueron evacuados al menos 3.500 entre el viernes y el sábado y ocho aviones viajarán de la ciudad egipcia a Reino Unido este domingo.

Los turistas que seguían allí se sentían frustrados por su situación. "El hotel y su personal son estupendos, pero la aerolínea no nos ha llamado, ni telefoneado ni escrito un correo electrónico", contaba Rob Ashford, de 27 años, que tendría que haber regresado a Manchester el viernes.

El número de vuelos ha sido limitado estos días porque Rusia y Reino Unido sólo permitieron a los turistas viajar con su equipaje de mano. Las maletas facturadas tendrán que volar en aviones distintos fletados expresamente por motivos de seguridad. Esa restricción llevó a Egipto a limitar el número de vuelos de repatriación diarios, ya que asegura que no puede almacenar tanto equipaje en sus aeropuertos.

El responsable del equipo de investigadores egipcios, Ayman El Mokaddem, declaró el sábado que aún se desconocen las causas del siniestro. Pero fuentes conocedoras del caso aseguraron a la AFP que, salvo los egipcios, los expertos implicados en la investigación creen en la teoría de una bomba a bordo. Otra fuente dijo que sólo había una posibilidad "infinitamente pequeña" de que un incidente técnico hubiera provocado una "despresurización explosiva" tan repentina para interrumpir enseguida los datos de las cajas negras y para no darle tiempo a los pilotos de emitir una llamada de emergencia.

"No hay que descartar ninguna hipótesis, pero evidentemente, la hipótesis de un atentado es tomada muy en serio", declaró el primer ministro francés, Manuel Valls, en una entrevista con medios franceses.

Interrogado sobre la situación francesa, Valls declaró que el país hace "frente a una amenaza inédita y de gran envergadura". "Hacemos frente a un enemigo exterior y un enemigo interior, a grupos que se hallan en Siria e Irak y todos los días, nuestros servicios de inteligencia detienen a individuos que pueden representar un peligro".

AFP