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Varias personas sostienen 'esteladas' (las banderas independentistas catalanas) instantes antes de que se conociesen los resultados de las elecciones autonómicas en Barcelona el 27 de septiembre de 2015

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La agencia de calificación crediticia Standard & Poor's rebajó la nota de Cataluña, de 'BB' a 'BB-', en la categoría de inversiones "especulativas", debido la "creciente tensión política" con el gobierno español a raíz del proyecto independentista catalán, anunció este viernes.

"Rebajamos nuestra calificación a largo plazo para Cataluña a 'BB-' desde 'BB' al tiempo que mantenemos la calificación a corto plazo en 'B'", informó la agencia en un comunicado. Esta última nota es considerada "altamente especulativa".

La nota a largo plazo va acompañada de una perspectiva negativa, "como reflejo de nuestra previsión de que las crecientes tensiones políticas entre el nuevo gobierno catalán y el gobierno español pueden interferir en la continuidad del acuerdo con el gobierno central que permite a Cataluña pagar su deuda", precisó.

En las elecciones regionales del 27 de septiembre, presentadas por los independentistas como un plebiscito, las dos listas soberanistas, Junts pel Sí (Juntos por el Sí) y CUP obtuvieron una mayoría absoluta de diputados (62 los primeros, 10 los segundos, en una cámara de 135 escaños).

Ambas formaciones negocian actualmente la investidura de un nuevo gobierno regional, sin embargo subsiste divergencias entre ellas, principalmente la negativa de la anticapitalista CUP a respaldar la reelección del presidente catalán saliente, el liberal Artur Mas.

Los independentistas ya habían anunciado que de conseguir mayoría absoluta en el parlamento catalán, aun obteniendo menos de la mitad de votos, lanzarían un proceso que debe desembocar en la independencia de esta rica región de 7,5 millones de habitantes en 2017.

El gobierno conservador de Mariano Rajoy ha prometido utilizar todos los medios legales a su alcance para impedirlo.

"Pese a que no prevemos una declaración unilateral de independencia, anticipamos una tensión política creciente entre Cataluña y el gobierno central español", afirma S&P.

"Creemos que el gobierno central seguirá pagando la deuda de Cataluña y proporcionando respaldo presupuestario y liquidez a la región, pero vemos un riesgo creciente de que la buena coordinación de Cataluña con el gobierno central para pagar la deuda de la región se vea comprometida", agregó, explicando su decisión.

La deuda, equivalente al 32,8% de su PIB, es uno de los puntos débiles de Cataluña, la tercera región más endeudada de España, pese a ser responsable del 18% de la riqueza nacional y del 25% de las exportaciones.

AFP