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El candidato presidencial argentino Mauricio Macri anima a sus partidarios después de conocer los resultados de las elecciones el 25 de octubre de 2015 en Buenos Aires

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Un brusco giro vivió Argentina el domingo, cuando el conservador Mauricio Macri logró casi empatar con el hasta ayer favorito Daniel Scioli, candidato de la mandataria peronista Cristina Kirchner, en una elección presidencial que por primera vez se dirimirá en una segunda vuelta.

Con el 94,23% de los mesas escrutadas, Scioli obtenía el 36,54% de los votos y Macri, el 34,64%.

El árbitro de la segunda vuelta del 22 de noviembre será el electorado de Sergio Massa, peronista disidente que quedó tercero, con el 21,27%. Scioli y Macri "intentarán seducir a esos votantes desde este lunes", afirmó el politólogo Rosendo Fraga, de la consultora Nueva Mayoría.

Macri, de 56 años, dio un batacazo que ni su propio partido creía al quedar a menos de dos puntos del aspirante oficialista, a quien todos atribuían una amplia ventaja, hasta el punto que en su entorno no se descartaba su triunfo en la primera vuelta.

Ninguno de los candidatos logró sumar el 45% de los sufragios ni el 40% y una diferencia de diez puntos sobre su rival para ganar sin necesidad de segunda vuelta.

El próximo 22 de noviembre, los 32 millones de electores inscritos en el padrón tendrán que volver a las urnas para dirmir el duelo.

- Fin de ciclo -

"Es una gran sorpresa ver a los candidatos cabeza a cabeza. El resultado es aún más sorprendente al no haber sido anticipados por los sondeos", estimó el sociólogo Gabriel Puricelli, del Laboratorio de Políticas Públicas. Según el analista, casos como estos ocurren "frecuentemente cuando estamos ante un fin de ciclo, un cambio de época", agregó, en unas declaraciones a la AFP.

Una nueva era empieza en Argentina después de doce años de un Kirchner en el poder. Primero fue Néstor Kirchner (2003-2007) y luego su esposa, Cristina Fernández de Kirchner (2007-2015), impedida por la Constitución para aspirar a un tercer mandato.

Para Puricelli, el golpe recibido por el oficialista Frente para la Victoria (FPV) es parte del desgaste natural "por el tiempo que han estado en el poder, es un factor universal que no tiene que ver con Argentina. Es el fin de un ciclo", remarcó.

"Lo que ha sucedido hoy cambió la política del país", dijo eufórico Macri (56 años), el empresario de derecha que es alcalde de Buenos Aires desde hace ocho años.

- Otra sorpresa en la provincia de Buenos Aires -

En el cuartel general de Scioli, en el estadio Luna Park de Buenos Aires, la fiesta se convirtió en desolación con militantes incrédulos que no vieron aparecer a su líder tras conocerse los resultados oficiales.

Otra gran sorpresa fue la elección a gobernador de la provincia de Buenos Aires -gobernada por Scioli desde 2007-, donde se imponía la candidata de la alianza de Macri, María Eugenia Vidal, por cinco puntos sobre el kirchnerista Aníbal Fernández, con más del 90% de los votos escrutados.

Esta provincia es del tamaño de Italia y, con sus casi 16 millones de habitantes, cuenta con el 37% del padrón electoral del país.

- Esperando a Massa -

Massa prometió desde Tigre, un pintoresco y populoso distrito al norte de la capital del que fue alcalde y diputado, emitir próximamente un documento "con responsabilidad" para orientar a sus votantes hacia la segunda vuelta.

"Termina una etapa y empieza una etapa nueva. Nos va a encontrar luchando por aquellos sueños en los que creemos, por ese país que sentimos que la Argentina puede ser si nos animamos a políticas de Estado", dijo el líder, de 43 años, del partido peronista de centro-derecha Frente Renovador.

"Vamos a ser guardianes y pelearemos porque la Argentina crezca y se desarrolle", agregó Massa. "El camino del cambio se construye no pensando en cargos, sino en el futuro", proclamó.

Este lunes se espera que los candidatos empiecen a dar señales a sus seguidores. Scioli convocó a los "indecisos e independientes" a trabajar con él, en un duro discurso antes de que fuera oficial la segunda vuelta. No apareció en toda la noche y se espera que reciba a la prensa en un hotel de Buenos Aires a mediodía de este lunes.

AFP