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Un pescador saca de una barca la pesca del día el 30 de noviembre de 2012 en la isla colombiana de San Andrés

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Colombia y Nicaragua comienzan el lunes una segunda ronda de audiencias ante la Corte Internacional de Justicia (CIJ) de La Haya este año para establecer si el tribunal tiene competencia respecto a los litigios promovidos por Managua sobre las fronteras marítimas del Caribe.

Tras una primera fase de audiencias públicas la semana pasada, en las que Bogotá presentó objeciones a la competencia de la CIJ en una demanda presentada por Managua en 2013, ambos países se reencontrarán nuevamente para tratar otra reclamación de Nicaragua.

En septiembre de 2013, Managua solicitó a la CIJ que falle y declare "el rumbo exacto" de su plataforma continental en el Caribe, más allá de las 200 millas náuticas, sin perjuicio de derechos de terceros estados.

Para Managua, la Corte no se pronunció sobre este tema en una sentencia emitida en 2012 que ratificó la soberanía colombiana sobre un grupo de islas del archipiélago de San Andrés y cayos adyacentes, pero concedió a Nicaragua una amplia zona en el mar Caribe, antes bajo dominio de Bogotá.

Sin embargo, según Managua, ese fallo dejó abierta la posibilidad de que la CIJ se pronunciara al respecto en una etapa posterior, para Nicaragua. Así, después de que ese país pidiera a la CIJ su injerencia, Bogotá presentó excepciones (objeciones) preliminares, que desconocen la potestad de la Corte.

Las audiencias tienen como fin escuchar los argumentos de ambas partes para determinar si el tribunal tiene jurisdicción.

"Estamos en una etapa procesal incidental referida única y exclusivamente a quién tiene la razón de si (la CIJ) tiene la jurisdicción o competencia" para conocer el caso, dijo a la AFP el experto nicaragüense en derecho internacional Mauricio Herdocia. "En esta fase no se tratará el tema de fondo, aunque inevitablemente los países se terminan refiriendo a ello", sostuvo Herdocia.

- "Cosa juzgada" -

Colombia sostiene que, al contrario de lo esgrimido por Nicaragua, la CIJ ya definió en el fallo del 19 de noviembre de 2012 "todos los asuntos relacionados con la delimitación marítima" entre ambos países, por lo que para Bogotá, se trata de "cosa juzgada", según fuentes de la Cancillería.

Argumenta además que, en virtud "con efecto inmediato" del Pacto de Bogotá el 27 de noviembre de 2012, con el que aceptaba la jurisdicción de la CIJ, el alto tribunal ya no puede dirimir las disputas entre ambos países. Esa denuncia la hizo el país sudamericano después del fallo de la CIJ de 2012.

Durante el proceso previo a aquella decisión, Nicaragua basó su exigencia en un informe preliminar sometido a la Comisión de Límites sobre Plataforma Continental de Naciones Unidas, a la que Colombia no pertenece.

"En esta ocasión, Nicaragua recurre (a la Corte) con documentos completos sobre la extensión de su plataforma continental más allá de las 200 millas", es decir, la prolongación de su territorio que está sumergido en el mar, comentó el experto nicaragüense Herdocia. No obstante, para Bogotá, Managua debe obtener una "recomendación" de esa entidad de la ONU, antes de recurrir a la CIJ, "la cual aún no tiene", según fuentes diplomáticas colombianas.

La semana pasada, ambos países ya se encontraron ante la CIJ, pero no para dirimir la competencia del tribunal sobre la delimitación de la mencionada plataforma continental, sino sobre otro caso: el de las "presuntas violaciones de derechos soberanos y espacios marítimos en el Mar Caribe". En él, Managua asegura que Colombia ha incumplido la sentencia de 2012 y que existe una controversia bilateral al respecto, algo que "nunca ha existido", según un comunicado del ministerio colombiano de Relaciones Exteriores del jueves.

Nicaragua elevó el año pasado el fallo de la CIJ de 2012 a rango constitucional y ha permitido que Estados Unidos y Rusia realicen ejercicios militares contra el narcotráfico en la zona. Además, ha extendido licencias de pesca a nativos de San Andrés.

Ambos países mantienen una relación tensa por los conflictos limítrofes desde hace casi un siglo.

AFP