Contenido externo

El siguiente contenido proviene de socios externos. No podemos garantizar al usuario el acceso a todos los contenidos.

El ministro del Interior francés, Gérard Collomb, se dirige a la prensa en Saint-Mandé, a las afueras de París, el 9 de agosto de 2017, tras reunirse con unos militares heridos en un ataque en Levallois-Perret

(afp_tickers)

Seis soldados fueron atropellados este miércoles de mañana en un suburbio de París, lo que desencadenó una persecución que se saldó con la detención violenta de un sospechoso que viajaba a bordo del vehículo utilizado en el ataque en una carretera al norte del país.

Las fuerzas de seguridad persiguieron al conductor del vehículo, un argelino de 36 años, que se dio a la fuga tras arrollar a un grupo de soldados, cuatro días después de un intento de ataque contra otros militares en la Torre Eiffel.

La detención fue "violenta" y se produjo a primera hora de la tarde en la autovía en dirección de Calais, en el norte, a la altura de la ciudad de Leulinghen-Bernes, según una fuente próxima a la investigación.

El hombre, herido de bala mientras trataba de escapar, fue hospitalizado. Reside en las afueras de París, legalmente, y no tiene antecedentes penales, según una fuente judicial.

El Gobierno denunció rápidamente un "acto deliberado", y la fiscalía antiterrorista abrió una investigación.

Francia, que participa en la coalición militar internacional para expulsar al grupo yihadista Estado Islámico (EI) de Irak y Siria, está especialmente amenazada por los grupos islamistas.

Desde enero de 2015, una ola de atentados yihadistas, la mayoría reivindicados por el grupo EI, dejaron 239 muertos. Los últimos, en especial contra las fuerzas de seguridad y en lugares emblemáticos.

El presidente francés, Emmanuel Macron, transmitió este miércoles por Twitter sus "felicitaciones a las fuerzas del orden, que detuvieron al autor del ataque", y manifestó su "apoyo a los militares atacados en el marco de su misión de protección".

Aunque los investigadores afirman que se trata del mismo vehículo que el utilizado para arrollar a los militares, no han confirmado todavía que el conductor detenido sea el mismo que perpetró el ataque.

Tres de los militares resultaron heridos leves, y los otros tres están más graves aunque su vida no corre peligro.

El ataque, cuyas motivaciones se desconocen, tuvo lugar en un contexto de fuerte amenaza terrorista en Francia, y en una ciudad acomodada que alberga varios servicios insignia de la lucha antiterrorista en Francia, especialmente la Dirección General de Seguridad Interior (DGSI).

- "El vehículo esperaba a los militares" -

El ataque se produjo en torno a las 08H00 locales (06H00 GMT) en el centro de Levallois-Perret, una localidad limítrofe con París, en una calle peatonal y delante de un edificio de viviendas sociales de 12 plantas que da a un parque arbolado. Los militares cuentan en el bajo de este inmueble con un local prestado por el Ayuntamiento.

"Un vehículo que se encontraba en el barrio se acercó" al grupo de soldados, "circulaba despacio, a unos cinco metros de los militares, y aceleró de golpe para arrollaros", explicó el ministro del Interior, Gérard Collomb.

Un testigo, citado por la cadena de televisión BFMTV, precisó que vio al coche atropellar primero "a tres militares" y después "a otros tres", añadiendo que "el coche esperaba a los militares" y "fue directamente" hacia ellos.

La sección antiterrorista de la fiscalía de París inició una investigación por "intento de asesinato (...) en relación a un acto terrorista".

Según Collomb, es "la sexta vez" que militares de la operación 'Sentinelle' -Centinela, operación antiterrorista desplegada en Francia tras varios mortíferos atentados yihadistas-, que moviliza a 7.000 soldados en permanencia en todo el territorio desde 2015, son blanco de un ataque.

El sábado, poco antes de medianoche, en la Torre Eiffel, en París, un hombre forzó la entrada del perímetro de la torre, vigilado por soldados de Sentinelle, y a continuación sacó un cuchillo gritando "Allah Akbar", antes de rendirse sin oponer resistencia.

El hombre, hospitalizado en una unidad de psiquiatría pero que tenía un permiso de salida, dijo durante su interrogatorio que quiso "cometer un atentado contra un militar".

El estado de emergencia, instaurado en Francia tras los atentados de noviembre de 2015, fue prolongado recientemente hasta el 1 de noviembre.

El 14 de julio, el presidente, Emmanuel Macron, anunció que la operación Sentinelle iba a ser revisada "en profundidad para que tenga una mayor eficacia operativa y tome en cuenta la efectividad y evolución de la amenaza".

El empleo masivo de soldados provoca debate en Francia. Algunos políticos, especialmente de derecha, y militares se interrogan sobre su eficacia en relación con el esfuerzo pedido a las Fuerzas Armadas, ya muy comprometidas en operaciones en el exterior en un contexto presupuestario tenso.

subscription form

Formulario para abonarse al Newsletter de swissinfo

Regístrese para recibir en su correo electrónico nuestro boletín semanal con una selección de los artículos más interesantes

Formulario para abonarse al Newsletter de swissinfo

AFP